CÁDIZ
Domínguez Leonsegui: “Preferiría que la cofradía recoja dinero en vez de firmas”
04/08 · 00:00 · A. Massia
- El vicario general reconoce que la Iglesia aún busca la forma de financiar su parte de la reforma del convento de Santa María
La campaña emprendida por la cofradía del Nazareno para reclamar ya el inicio de la rehabilitación del convento de Santa María no ha sentado bien a los promotores de esta actuación. Ni a la Junta de Andalucía ni al Obispado. Pero, sobre todo, a este último, que ayer calificó de “poco efectivo” el llamamiento público realizado por esta hermandad para que las autoridades competentes “remuevan los obstáculos existentes” y pueda comenzarse la obra que permita a las religiosas concepcionistas franciscanas regresar a su hogar.
El vicario general de la Diócesis, Guillermo Domínguez Leonsegui, reconocía ayer la responsabilidad de la Iglesia en dicho retraso, pues hace ya cuatro años que esta institución y la Consejería de Obras Públicas y Transportes se comprometieron mediante un convenio a acometer esos trabajos. En este tiempo se han redactado los proyectos básico y de ejecución. De manera que sólo quedaría sacar a concurso la intervención y adjudicarla.
Sin embargo, las cuentas siguen sin salirle a la Diócesis, a la que le está costando más de lo previsto asumir la parte que le tocaba afrontar. De hecho, ni siquiera ha arrancado aún la negociación para suscribir el convenio definitivo. Y es que “no hemos conseguido reunir nuestra aportación económica”, declara Domínguez Leonsegui.
El coste global de la operación asciende a 7,2 millones de euros, de los que 2,6 deberán correr a cargo del Obispado y las monjas beneficiarias. No obstante, la posibilidad de disponer de este montante se atisba complicada por ahora. Por eso, el vicario general se mostró ayer un tanto molesto, al conocer la intención de la cofradía del Nazareno de recoger firmas con el propósito de que la orden franciscana “retorne cuanto antes” a su barrio. “No es una buena solución. Preferiría que se dedicaran mejor a buscar el dinero, que nos hace mucha más falta”, señaló categórico.
Cabe recordar también que en el comunicado hecho público por la junta de gobierno de esta corporación se lamentan las “excusas y los impedimentos de todo tipo” que hasta la fecha han frenado la restauración del convento. Esta crítica tampoco ha gustado al dirigente eclesial. “A veces puede dar la impresión de que el tema se halla parado, pero yo le aseguro que lo tratamos continuamente en las reuniones de patrimonio”, aseveró al respecto.
La Junta, a la espera
El problema radica, por tanto, en las dificultades que encuentra la Iglesia para financiar la remodelación del monasterio. Por su parte, la delegada provincial de Vivienda, Silvia López, refrendó a este periódico las palabras del representante de la Diócesis. “Permanecemos a la espera. Y mientras no tengan el dinero no vamos a licitar la actuación”, apuntó la responsable autonómica.
Tampoco parece que en tiempos de crisis ésta resulte una obra prioritaria para ninguna de las dos instituciones implicadas. Por un lado, la Oficina de Rehabilitación del Casco Histórico ya ha dejado clara su voluntad de centrar el grueso de su su actividad durante los próximos años en la eliminación de la infravivienda y en el arreglo del caserío gaditano de cara a 2012. Por otro, el Obispado de Cádiz también está inmerso en un proceso de redefinición de sus inversiones con objeto de lograr una mayor rentabilidad social de sus acciones.
Todo hace indicar, por tanto, que el comienzo de la reforma de este inmueble se demorará, como mínimo, hasta 2010.