FÚTBOL/PRIMERA
O se remonta el vuelo o el 'Cuco' tendrá que volar
29/11 · 22:58 · Rubén Guerrero
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Los jugadores del Xerez celebran el primer tanto a domicilio de los de Ziganda. Un gol que no sirvió absolutamente para nada. · Autor: Photodeportes |
Así es muy difícil disfrutar de la Primera División. ¿O acaso un aficionado y amante de sus colores lo hace cuando su equipo recibe una manita en contra? El proyecto del Xerez se vendió desde el punto de vista de la diversión, pero aquel que lleva mamando xerecismo toda su vida, por mucho y grande que suponga estar en Primera División, no puede pasarlo bien cuando ve que el Getafe derrota por 5-1 al cuadro de Ziganda.
El Xerez ayer empezó bien. De hecho, por fin rompió con el maleficio goleador a domicilio y consiguió su primer e histórico tanto en Primera lejos de Chapín. Aythami Artiles, en un centro desde la banda derecha de Armenteros, remató con la nuca, sin ver su golpeo, y Ustari hizo el resto. El portero argentino cantó en una medio salida que no le ayudó a impedir el primer tanto del partido.
Hasta entonces el Xerez no había hecho nada del otro mundo, pero se había mantenido bien armadito atrás y había controlado a un Getafe que pudo haberse adelantado a las primeras de cambio por mediación de Soldado, que falló en el minuto tres la primera y última que desaprovecharía durante el partido. Renan le sacó bien un mano a mano.
Los de Míchel también se habían dedicado en los primeros compases a la vida contemplativa, a tratar de tener el balón pero con mucho desacierto. Ni unos ni otros se hacian con una posición clara del esférico. Pero el Xerez se había adelantado y tenía ese puntito extra a su favor. Además, un minuto antes del gol, Mario Bermejo puso en aprietos a Ustari y, posteriormente, una recuperación de Sidi Keita en tres cuartos estuvo a punto de llevar mucho peligro a la meta contraria de no ser porque el lanzamiento final de Orellana se fue demasiado alto.
El final de la primera mitad se acercaba, pero fue ahí donde comenzó el principio de la tragedia azulina, ayer naranja, en el Coliseum. Soldado se encontró solo ante Renan, que detuvo el primer lanzamiento del ex delantero del Real Madrid, pero que nada pudo hacer para evitar el segundo remate del atacante valenciano. Empate a uno y el partido a puntito de entrar en el descanso.
Pero la vida se le complica al Xerez en unos segundos. David Prieto agarra a Dani Parejo y Muñiz Fernández decreta un justo penalti. Tal vez más dudosa fue la tarjeta roja que acabaría viendo el central sevillano y que dejó al cuadro xerecista en inferioridad numérica. Ziganda movió pieza en el descanso, quitó a Maldonado y metió a Gioda. ¿Para defender el resultado? Lo cierto es que la jugada le salió mal, al igual que cuando el navarro quitó a Sidi Keita para dar entrada a Viqueira. El Xerez estaba corriendo detrás del balón y precisamente el gallego no es el más propio para entrar sin balón.
Dani Parejo, sin oposición, tras una falta botada por el Getafe, metería más tierra de por media. El canterano madridista remató sin oposición ante la pasividad en la que se había metido el conjunto azulino, que tampoco pudo hacer nada en el cuarto gol del Getafe, una obra de arte de remate en una acción base del fútbol, centro desde la banda y remate al primer palo, sin pararla, con una calidad tremenda, de Soldado, que firmaba su Whopper triple, al que le puso extra de queso Casquero en el minuto 60, con otro gol fácil, con muchísima ventaja por parte de la retaguardia xerecista. Todavía quedaba media hora y daba la sensación de que al Xerez le podía caer la del Wigan, pero los de Míchel levantaron el pie del acelerador.
Incluso a Pedro Ríos le dio un poco de reparo rematar en una acción que tuvo clara arriba y en el tiempo que se lo pensó, se abortó la jugada. Toda la culpa no fue de Ziganda, pero si el equipo no remonta el vuelo, el Cuco va a tener que salir del nido.