Información / Blogs / El sexo de los libros · Página 1 de 3
9 DE FEBRERO 2010

Sherlock Holmes, su hermano Mycroft y el Club Diógenes

09/02 · 09:32 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Sir Arthur Conan Doyle
  Sir Arthur Conan Doyle

Cuando el neuropsiquiatra Wilhelm Reich (1897-1957) se volvió definitivamente loco, se entregó en cuerpo y alma a la fundación de la Orgonomía: una nueva ciencia inexplicable que lo explicaba todo. La energía orgónica es una energía primordial cósmica descubierta por Reich hacia finales de los años treinta del pasado siglo. Este tipo de energía omnipresente opera, según Reich, tanto en los seres vivos (bioenergía) como en el resto del cosmos, y sirve para comprender el color del cielo, la sexualidad, el origen de la vida, el movimiento de las galaxias, los ataques de nervios, la aurora boreal, la génesis y comportamiento de los huracanes, el fracaso de la mayor parte de las revoluciones políticas, todas y cada una de las enfermedades, la metempsicosis, el destino de la humanidad, las crisis financieras y el secreto de los cátaros, entre una infinita variedad de temas hasta completar la absoluta totalidad de todo lo existente. Cualquier problema tiene su solución en la Orgonomía.
|  LEER+


4 DE ENERO DE 2009

Gilles Deleuze: Sociedades de Control

04/01 · 11:17 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Gilles Deleuze
  Gilles Deleuze

Por suerte o por desgracia Gilles Deleuze nació en París en 1925. Estudió Filosofía en La Sorbona entre 1944 y 1948. Se doctoró. Fue un excelente profesor universitario. Discípulo de grandes maestros: Alquié, Canguilhem, Gandillac, Jean Hippolyte. Estudió con ahínco a Kant, Spinoza, Nietzsche y Bergson. Salió a la palestra en los años sesenta. Eso fue lo que le tocó por edad, por el tiempo y la prefiguración de la muerte que espera en la próxima esquina. Deleuze aprendió mucho sobre el tema de la alienación futura gracias a Gilbert Simondon (1924-1989): aprendió cosas sobre el "realismo de las relaciones" y la ontología genética de los regímenes de individuación física, vital y transindividual. Deleuze confesaría su deuda con Simondon cuando escribió su Logique du Sens (Lógica del Sentido) en 1969.
|  LEER+


31 DE DICIEMBRE 2009

Jack Kerouac en el camino

31/12 · 00:36 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Jack Kerouac
  Jack Kerouac

He aquí unos fragmentos de la novela On the Road (En el Camino), escrita por Jack Kerouac en 1957 por Viking Press:

1) “Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ¡Ahhh!”.

2) “Un tipo alto, delgado, con un sombrero de ala ancha, detuvo su coche al otro lado de la carretera y vino hacia nosotros; parecía un sheriff o algo así. Preparamos en secreto nuestras historias. Se tomó cierto tiempo para llegar hasta nosotros. -Qué chicos, ¿vais a algún sitio o simplemente vais? - No entendimos la pregunta, y eso que era una pregunta jodidamente buena”.
|  LEER+


15 DE DICIEMBRE DE 2009

Ismail Kadare en el palacio de los sueños

21/12 · 12:32 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Ismail Kadare
  Ismail Kadare

Kadare, no Kadaré, que es un acentuación galicista. Ismail Kadare nació en la localidad albanesa de Gjirokastra (Argirocastro) el 28 de enero de 1936, en el seno de una familia musulmana nada fundamentalista. En esa misma ciudad vino al mundo, en 1908, Enver Hoxha (también en una casa de credo islámico): máximo dirigente de la Albania comunista en la edad de oro del socialismo real; es decir, del realismo mágico, del realismo espiritista de ‘la noche de los relámpagos’ de André Breton. No puede entenderse la literatura de Kadare sin esa fuente de la que surge su más electromagnética energía: el régimen inverosímil y providencial del camarada Hoxha, al que se suman las leyendas, la poesía épica, las horribles tinieblas y el espantoso desbarajuste de un país tan fantástico que no parece de este mundo ni del otro, si es que éste último existe. Hoxha habitaba el alma de Kadaré desde el principio de los tiempos. Dios nos asista. |  LEER+


3 DE OCTUBRE DE 2009

Gregory Corso en la Beat Generation: poemas.

13/12 · 14:10 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Gregory Corso. Nueva York, mayo de 1986.
  Gregory Corso. Nueva York, mayo de 1986.

Desde muy joven conoció las cárceles por no portarse bien, lógicamente. Lo bueno es que en las celdas se dedicó a leer como un poseso. Y fue en prisión donde empezó a escribir poesía. Años mozos bastante duros en las calles de Little Italy en Nueva York. Su madre, una inmigrante italiana llamada Michelina Corso (de soltera Colonna), contaba sólo 16 abriles cuando lo parió: al año siguiente, Michelina abandonó a su hijo y a su marido, el italoamericano de primera generación Samuel Corso, para volverse a su país natal. Un drama. La educación (reglada) de Gregory Corso (1930-2001) fue ninguna, pero en chirona inició, como hemos dicho, un intensivo proceso de autoaprendizaje. En el presidio de máxima seguridad de Dannemora (Clinton Correctional Facility) fue protegido de los mafiosos allí internados. En la biblioteca de Dannemora (producto fundamentalmente de una importante donación realizada por el famoso Charles “Lucky” Luciano), Corso devoró libros y enciclopedias; y además estudió latín y griego. No perdió el tiempo mientras estuvo entre rejas. Bendito sea Dios.

|  LEER+


17 DE SEPTIEMBRE DE 2009

Allen Ginsberg: 'Aullido' y 'Kaddish'

21/09 · 13:32 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Allen Ginsberg vestido y desnudo.
  Allen Ginsberg vestido y desnudo. · Autor: Elsa Dorfman, 1986

El más célebre poema de Allen Ginsberg (1926-1997) es Howl (Aullido), que el poeta leyó en público, por primera vez, en el mítico recital de la Galería Six de San Francisco (California) en octubre de 1955, donde también intervinieron Philip Lamantia, Michael McClure, Gary Snyder y Philip Wallen. Aquello fue una importante manifestación de la Beat Generation. Entonces Ginsberg era un visionario exaltado, irascible, insolente: acusador furibundo de un poder corrupto y de una sociedad alienada pero también cómplice. Ginsberg protagonizaba escándalos, reyertas y toda clase de líos. Había mucho teatro en todas esas estridencias. Cuando pasó la etapa febril de los inicios, Ginsberg (bendito sea) se condujo siempre tal como en realidad era: amable, cordial, atento, educado y muy abierto; fue un hombre de una generosidad excepcional: una gran persona, como así lo corroboran todos los que lo trataron. Howl empezaba así: Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas, / arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo, / hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna, etc. Sin embargo, ésta (con ser excelente), no es la mejor composición de Allen Ginsberg. |  LEER+


29 DE AGOSTO DE 2009

William Burroughs y el Almuerzo Desnudo

26/12 · 16:38 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Williams Burroughs
  Williams Burroughs

“Que se oigan en todas partes mis últimas palabras. Que se oigan en todos los mundos mis últimas palabras. Oigan todos ustedes, sindicatos y gobiernos de la tierra. Y ustedes, autoridades que apañan negociados inmundos concertados vaya uno a saber en qué letrinas para apoderarse de lo que no es de ustedes. Para vender el suelo bajo los pies de los que no nacerán.” Así comienza la novela de William S. Burroughs (1914-1997) titulada Nova Express (1964). El libro es: literatura conspirativa, ciencia-ficción (más ciencia que ficción) de fuerte contenido político, hipersensibilidad antisistema, experimentalismo en el lenguaje y en la estructura narrativa. Es, evidentemente, mucho más que todo esto. El escritor Burroughs aprendió bastante del exterminador Burroughs. William Burroughs trabajó durante una temporada en Chicago (sobre todo en South Side) como exterminador de animales habitualmente considerados asquerosos que suelen organizarse en forma de plagas. “Matábamos de todo: ratas, ratones, cucarachas, chinches de agua”. Ocurrían cosas raras en ese trabajo. Habla Burroughs: “Lo que había que descubrir primero era qué comían las ratas. Una vez que lo sabíamos poníamos manos a la obra. Pero nunca se podía saber quién más se comía los alimentos empapados en arsénico que destinábamos a las ratas”. |  LEER+


7 DE AGOSTO DE 2009

Georges Bernanos bajo el sol de satanás

07/08 · 07:46 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Georges Bernanos
  Georges Bernanos

Georges Bernanos (París, 1888-Neully sur Seine, 1948) pertenecía a una familia de origen hispano-lorenés y se educó con los jesuitas de Artois. Se licenció en Derecho y en Filosofía. Un temperamento apasionado y resueltamente romántico le llevaría a abrazar, en su juventud, la causa monárquica, incorporándose a los Camelots du Roi y a L’Action Française, si bien con posterioridad se alejará de dichos círculos. En 1932, tras una ruidosa polémica, rompe definitivamente con Charles Maurras. Su participación en la Gran Guerra (1914-1918) se saldó con un buen número de heridas honorables, pero también fue el suyo un nacionalismo refractario a la complacencia y de singulares connotaciones críticas. Paralelamente, su concepto de la tradición nada tiene que ver con el conservadurismo a ultranza ni con atrincheramientos inmovilistas (El Miedo de los Biempensantes, 1931). Lo mismo sucede con su catolicismo: la inusual firmeza de sus convicciones no merma su capacidad de disensión ni su instinto opositor frente a las incongruencias en el terreno de los principios, pero tampoco menoscaba su apertura al diálogo. El éxito, en 1926, de su primera novela, Bajo el Sol de Satanás, marcará el comienzo de su total consagración a las tareas literarias. Su Diario de un Cura Rural (1936) es una de las mejores narraciones del siglo XX. |  LEER+


25 DE JULIO DE 2009

Bruce Chatwin: entre la Patagonia y los trazos de la canción

25/07 · 06:01 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Bruce Chatwin
  Bruce Chatwin

Un inexistente Dios omnipresente: éste era el Dios de Bruce Chatwin (1940-1989). Un Dios al que descubría en sus viajes a través del entusiasmo provocado por las recónditas realidades del mundo. En el fondo, la personalidad de Chatwin estaba impregnada de una cierta ingenuidad culpable que le resultó bastante ventajosa, en convergencia con su narcisismo, a la hora del salto al estrellato. Sus libros se convirtieron en documentos de rigor para turistas adinerados y esnobs con ínfulas intelectuales que visitaban la Patagonia y Australia derramando lágrimas por la muerte del héroe, persiguiendo desesperadamente su sombra o soñando sueños imposibles de una vida consagrada a la aventura. ¿Qué es lo que nos queda hoy de Chatwin? ¿Qué es lo que quedará para el futuro, si es que este concepto todavía significa algo? Indiscutiblemente, su escritura; incluidas las innumerables trampas de las que ésta se nutre.

Chatwin puso de moda los cuadernos Moleskine, en los que iba recogiendo sus vivencias, impresiones y proyectos. Son esos cuadernos de notas cuyas cubiertas están elaboradas con un tipo de tela que en inglés se denomina, justamente, moleskin, es decir, piel de topo (en francés: peau de taupe). Una banda elástica permite mantenerlo cerrado y además está provisto del correspondiente marcador de páginas. Desde 1998 es la casa italiana Modo & Modo la que fabrica este apreciado producto, cuyo enunciado publicitario es el siguiente: Moleskine is the legendary notebook, used by european artists and thinkers for the past two centuries. En la web comercial de la empresa se muestra una imagen de la libreta, del mismo tipo que estamos describiendo, que Vincent Van Gogh utilizaba para sus apuntes y bocetos, pieza conservada en el museo dedicado al pintor holandés en la ciudad de Ámsterdam. Un detalle conmovedor. |  LEER+


11 DE JULIO DE 2009

Julien Gracq en el mar de las sirtes

11/07 · 07:05 · Carlos Manuel Lopez Ramos
Julien Gracq
  Julien Gracq

El 22 de diciembre de 2007 fallecía en Angers, a los noventa y siete años, el escritor francés Julien Gracq (pseudónimo de Louis Poirier). Había nacido en Saint-Florent-le-Vieil el 27 de julio de 1910. Prosista de extraordinaria brillantez, fabulador enigmático, maestro del misterio y las aventuras oníricas, Gracq se negó desde un primer momento a aceptar los compromisos y enredos de esa ciénaga que se conoce como la vida literaria. Huyó de la publicidad, de los reportajes, de las intrigas en torno a premios y honores, de las disputas escolásticas, de los rastreros contubernios y laberintos de mezquindad que corrompen el mundo de las letras hasta convertirlo en un territorio inhabitable. |  LEER+


  Página anterior Página siguiente  
Tras la semana negra del ejecutivo socialista, ¿está el Gobierno capacitado para sacar a España de la crisis?
Encuestas anteriores
 

BOOM MarketingZoom Creativos Grupo Publicaciones del Sur