El aire en los colegios del Aljarafe, bajo la lupa: niveles de contaminación por encima de lo recomendado

Un informe de Ecologistas en Acción alerta de que la mayoría de los entornos escolares analizados superan los límites de la OMS y advierte del impacto en la salud infantil
Gráfico con los niveles de contaminación en Bellavista, Bermejales y Aljarafe. | EEA
Gráfico con los niveles de contaminación en Bellavista, Bermejales y Aljarafe. | EEA

Lo que respiran a diario muchos niños y niñas en el Aljarafe no es precisamente aire limpio. Esa es la idea que deja un informe reciente de Ecologistas en Acción, que ha puesto el foco en algo tan cotidiano como preocupante: la calidad del aire justo a las puertas de los colegios.

El estudio se ha paseado por varios municipios de la comarca —Mairena del Aljarafe, Bormujos, Valencina de la Concepción, Gines, Camas o Sanlúcar la Mayor— colocando medidores en once centros educativos. No todos están en zonas iguales: algunos están pegados a calles con bastante tráfico y otros en lugares más tranquilos. Aun así, el resultado es bastante claro.

Casi todos los puntos analizados superan los niveles de dióxido de nitrógeno que la Organización Mundial de la Salud considera seguros. Solo uno se libra, el del instituto Las Encinas, en Valencina, donde la ubicación, más apartada de coches y carreteras, parece marcar la diferencia.

En otros casos, los datos son aún más llamativos. En el colegio Arturo Giner de Camas y en el instituto Cavaleri y el colegio Aljarafe de Mairena, los valores no solo pasan de lo recomendado por la OMS, sino que también rebasan el límite que la Unión Europea quiere fijar como referencia a partir de 2026. Es decir, no es algo puntual, ni aislado.

Detrás de todo esto está, sobre todo, el tráfico. Coches que van y vienen, entradas y salidas a horas punta… una escena habitual que, sin embargo, deja huella en el aire. Y ese aire, al final, es el que respiran los más pequeños. El dióxido de nitrógeno no es inocuo: puede irritar las vías respiratorias y, con el tiempo, está relacionado con problemas como la bronquitis. Incluso en niveles que hoy en día se consideran “legales”, ya se sabe que puede tener efectos, especialmente en niños.

Con este panorama, desde Ecologistas en Acción lo tienen claro: hay que darle una vuelta a cómo se organizan los entornos escolares. Menos coches alrededor de los colegios, velocidades más bajas, más espacio para peatones, bicis y zonas verdes. También piden algo básico: saber mejor qué aire se respira, con más mediciones y más información al alcance de todos.

Al final, no se trata solo de números o informes. Se trata de algo tan simple como que los niños puedan ir al cole y jugar en el patio sin que el aire que respiran sea un problema añadido. Porque lo cotidiano, a veces, es justo lo que más importa.