Camas se vuelca con la reforestación del cerro de Santa Brígida en una jornada en familia

Colectivos medioambientales, voluntarios y el Ayuntamiento participan en una iniciativa que apuesta por recuperar el entorno y retener el agua de lluvia
Jornada de reforestación en familia del cerro de Santa Brígida.| AYTO CAMAS
Jornada de reforestación en familia del cerro de Santa Brígida.| AYTO CAMAS

El cerro de Santa Brígida, en Camas, ha sido escenario recientemente de una jornada diferente, de esas que mezclan compromiso y buen ambiente. Varias plataformas medioambientales como Amigos de las Cornisas y ARBA, junto al Ayuntamiento y el grupo Scout de Umbrete, se dieron cita para seguir dando forma a un proyecto que busca cuidar y recuperar este espacio natural. La actividad reunió a vecinos, familias y voluntarios en torno a una idea sencilla: echar una mano al entorno entre todos.

Durante la jornada, los participantes se pusieron manos a la obra con la plantación de especies como quejigos y lentiscos, al tiempo que se continuaba avanzando en la construcción de zanjas de infiltración. No era solo plantar por plantar, sino hacerlo con un objetivo claro: que el terreno sea capaz de retener mejor el agua de lluvia y adaptarse a las condiciones climáticas actuales. Todo esto forma parte de una línea de trabajo que apuesta por soluciones basadas en la naturaleza, buscando que sea el propio entorno el que ayude a responder a los cambios.

El concejal de Medioambiente del Ayuntamiento de Camas, Selu García, también estuvo presente en esta actividad, que se desarrolló en un ambiente cercano, con familias y amigos compartiendo la experiencia. La iniciativa encaja dentro de un proyecto más amplio que respalda la aplicación de políticas de restauración orientadas a promover soluciones eficaces y sostenibles, en línea con la adaptación climática de la Unión Europea.

Este trabajo no ha pasado desapercibido. De hecho, el colectivo Amigos de la Cornisa Este ha sido reconocido recientemente a nivel europeo con el premio SpongeBooster 2026. El galardón pone en valor la labor realizada para reducir la erosión del suelo y conseguir que el agua de lluvia se retenga en dos laderas pronunciadas del Parque de Santa Brígida. Un reconocimiento que llega después de mucho esfuerzo y que refuerza la idea de que pequeñas acciones locales pueden tener un impacto importante en el cuidado del entorno.