Tomares pone en marcha un curso de conserje-recepcionista para mayores de 45 años
Más de 100 personas se inscribieron para participar en el nuevo curso de “Conserje-Recepcionista” que ha arrancado este lunes 13 de abril en Tomares. Finalmente, han sido 20 los vecinos seleccionados, todos ellos con edades comprendidas entre los 45 y los 60 años, los que ya se han puesto manos a la obra con esta formación pensada para abrirles nuevas puertas en el mercado laboral.
Detrás de esta iniciativa están el Ayuntamiento de Tomares y la Cámara de Comercio de Sevilla, que vuelven a colaborar dentro del Programa de Formación y Empleo Talento 45+, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus. La idea, tal y como se plantea desde el propio programa, es clara: dar herramientas reales a personas desempleadas mayores de 45 años para que puedan mejorar su empleabilidad y tener más opciones de encontrar trabajo.
Las clases se desarrollan en el Centro Cultural Tomás de Ybarra, donde los participantes acuden de lunes a viernes en horario de mañana, de 9 a 14 horas. Allí permanecerán hasta el próximo 25 de mayo completando un total de 150 horas de formación. Desde la Agencia de Desarrollo Local del Ayuntamiento, encargada de poner en marcha el curso, se les está guiando en todo el proceso con contenidos muy variados y enfocados a la práctica diaria del puesto.
Porque aquí no solo se trata de aprender teoría. Durante las sesiones, los alumnos están viendo desde cuestiones básicas de mantenimiento de edificios hasta tareas propias de recepción y atención al público. En otras palabras, se preparan para desenvolverse tanto como conserjes en una institución como en un puesto de recepción, combinando habilidades técnicas con trato directo con las personas.
El temario es bastante amplio. Incluye desde normas de seguridad e higiene en el trabajo hasta prevención de riesgos, almacenamiento de materiales o medidas contra incendios. También se abordan funciones propias del servicio de conserjería, habilidades sociales orientadas al cliente y técnicas de comunicación. A esto se suman contenidos más administrativos como la gestión de correspondencia o la atención telefónica.
Además, hay un bloque importante dedicado a las competencias digitales, cada vez más necesarias. Los participantes están aprendiendo a manejar herramientas básicas de ofimática, a desenvolverse en entornos digitales, a usar el correo electrónico profesional o a trabajar con aplicaciones de Google como Drive, Calendar o Meet. Tampoco faltan programas habituales como Word, Excel o Canva, con los que practican desde la creación de documentos hasta presentaciones digitales.