La Virgen de la Soledad protagoniza un intenso fin de semana de devoción en Castilleja
La parroquia de Santiago Apóstol de Castilleja de la Cuesta vivió el pasado fin de semana una de esas estampas que muchos vecinos esperan cada año. Con motivo de la Solemne Función Principal de Instituto y su posterior besamanos, Nuestra Señora de la Soledad quedó instalada en el presbiterio del templo para recibir a los fieles. Durante la jornada del sábado y buena parte del domingo, numerosos devotos se acercaron a la iglesia para contemplar de cerca a la Virgen de la Plaza y participar en uno de los actos más especiales del calendario de la hermandad.
Para esta ocasión, desde la priostía se optó por recuperar un montaje de corte clásico. La imagen de la Virgen se situó a los pies del presbiterio, dejando tras de sí una escalinata que ascendía hasta el trono, una disposición pensada para evocar el empíreo de Dios. En ese espacio superior aparecía el anagrama de María, creando una escena solemne que muchos asistentes definían como una estampa cargada de simbolismo y devoción en torno a la Virgen de Castilleja.
El conjunto se completaba con un exorno floral muy cuidado, compuesto por rosas, rosas de pitiminí, longiflorum, astromelias, alhelíes, estrancia y durillo o viburnum. Todas las flores se dispusieron combinando tonos blancos y distintas gamas de verde, una mezcla que aportaba elegancia y sobriedad al montaje y que ayudaba a realzar aún más la presencia de la imagen en el presbiterio del templo.
La Virgen de la Soledad se presentó además con un conjunto de piezas muy significativas de su ajuar. Vestía el manto de terciopelo negro realizado por las Hermanas Antúnez en 1889, acompañado por la toca de sobremanto del taller de Elena Caro diseñada por Alfonso Chaves en los años sesenta y la saya de terciopelo rojo bordada en oro del mismo taller, con diseño de Juan Oliver de 1952. Sobre sus sienes lucía la conocida corona “Grandiosa”, mientras que entre sus joyas destacaban el puñal de oro, la Medalla de Oro de la Villa de Castilleja de la Cuesta y el broche con el nombre de su advocación.