El auditorio celebra un concierto solidario a beneficio de Manos Unidas
El Auditorio Municipal Maestro Padilla de Almería acogió un concierto benéfico que combinó música y acción solidaria a favor de Manos Unidas. La convocatoria reunió a un público numeroso y mantuvo un enfoque claramente orientado a la cooperación internacional.
La velada otorgó un papel destacado al Coro Infantil Pedro Mena de Adra y a la colaboración entre la Banda Municipal de Música de Almería y la Banda Sinfónica de la Agrupación Musical San Indalecio. El programa avanzó de lo coral a lo sinfónico y culminó con una interpretación conjunta.
Según trasladó el ayuntamiento en una nota, el evento se desarrolló con un alto nivel interpretativo y una asistencia que consolidó el carácter social de la cita cultural en la ciudad.
- Concierto solidario en el auditorio Maestro Padilla
- Manos Unidas: proyectos en Palestina y Angola
- Programa musical: coro Pedro Mena y bandas
Concierto solidario en el auditorio Maestro Padilla
El recinto municipal se llenó en la tarde noche de este sábado con una propuesta que unió cultura y causa humanitaria. En palabras de la comunicación institucional, el auditorio se impregnó "de solidaridad a beneficio de Manos Unidas y de música con el coro infantil Pedro Mena de Adra, la agrupación musical San Indalecio y la banda municipal de música de Almería".
La organización correspondió a la delegación almeriense de la ONG, junto al área de Cultura y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería. El concejal Diego Cruz recordó días antes el sentido de estas iniciativas: "nos encanta que en nuestra programación de cada temporada haya citas solidarias que siempre tienen una gran respuesta de público porque la cultura ha demostrado muchas veces que está para ayudar a quienes más lo necesitan".
Manos Unidas: proyectos en Palestina y Angola
Durante la presentación, el delegado de Manos Unidas en Almería, José Juan Moreno Martínez, detalló el destino del apoyo previsto desde la sede provincial. Se anunció el respaldo a dos proyectos durante 2026, uno en Palestina y otro en Angola.
El delegado concretó el alcance de ambas líneas de acción: "En Palestina vamos a apoyar a un grupo de madres que tienen hijos con discapacidad, que a su situación suman una marginación grave y en Angola, que es el país número 153 en el ranking de desarrollo, con un desempleo del 90%, vamos a financiar la creación de un centro de formación donde se imparta carpintería y mecánica de automoción".
Programa musical: coro Pedro Mena y bandas
La música abrió con el Coro Infantil Pedro Mena, dirigido por José Antonio Pérez Fernández, a través de un repertorio variado en estilos y procedencias. Sonaron la tradicional alpujarreña 'Catalina, de la fuente', la pieza popular 'A la nanita nana' con aire de villancico y el conocido 'Zorongo'.
En ese mismo bloque coral se incluyeron 'Tundra' de Ola Gjeilo y un cierre de fuerte colorido con la alegría bereber de 'Nawba Isbahan', de Juan Pablo de Juan. La selección reforzó el carácter familiar y accesible del concierto benéfico.
Después llegó la unión de intérpretes profesionales de la Banda Municipal, bajo la batuta de José Solá Palmer, con la Banda Sinfónica de la Agrupación Musical San Indalecio, dirigida por Manuel Horcas Cerezo. La fusión de ambas formaciones configuró un tramo instrumental de marcado perfil sinfónico.
El repertorio compartido se inició con el pasodoble de concierto 'Algo muy diferente', de Manuel Carrascosa, y continuó con el primer y el cuarto movimiento de la Sinfonía nº7 'Mediterraneum', de Andrés Valero-Castells. Este apartado culminó con el tributo al compositor de cine John Williams, junto a 'Music for a solemnity' de Johan de Haan, antes de dar paso a la celebración final con los tres grupos reunidos.
Final conjunto: Los Chicos del Coro y The Sound of Silence
El tramo final reunió en escena a Banda Municipal, Banda de San Indalecio y el Coro Infantil Pedro Mena. En ese formato conjunto se interpretaron varias canciones de la banda sonora original de 'Los Chicos del Coro' de Christophe Barratier, que obtuvieron una ovación popular descrita como emotiva y cálida.
El cierre se reservó para 'The Sound of Silence' de Paul Simon, que adquirió un relieve especial por la referencia a la imponente versión de los metaleros Disturbed. Con ello, la cita clausuró su recorrido manteniendo el objetivo solidario que había marcado toda la programación.