El estudio toxicológico no aprecia restos de ADN ni semen en el niño de Garrucha

En el cuerpo de Lucas, el niño de cuatro años cuyo cadáver apareció en un búnker situado en una playa de Garrucha
Zona de Garrucha. | Europa Press.
Zona de Garrucha. | Europa Press.

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Sevilla ha emitido un informe sobre el caso de Lucas, el niño de cuatro años hallado sin vida en un búnker ubicado en una playa de Garrucha (Almería). El documento descarta indicios biológicos compatibles con una agresión sexual.

Este hallazgo se enmarca en la investigación abierta tras el descubrimiento del cadáver, que derivó en la detención de la madre del menor y de la pareja de esta. Las diligencias incluyen pruebas médico-forenses y análisis de laboratorio practicados sobre distintas muestras.

El informe, fechado el 22 de diciembre, reúne resultados de biología, genética y química forense. Entre otros extremos, aborda la búsqueda de semen, saliva de terceros, ADN ajeno, así como la posible presencia de alcohol o drogas en el organismo del niño.

Resultados del análisis biológico

El documento fue remitido a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia 4 de Vera (Almería) y ha sido consultado por Europa Press. En él se detalla el estudio de las muestras recogidas por el Instituto de Medicina Legal (IML) en el recto y ano, con el objetivo de determinar mediante exploración biológica si existió una agresión sexual, por la que se investiga a Juan David R.C.

Según el informe, las pruebas concluidas el pasado 17 de diciembre sobre hisopos rectales y anales permiten descartar la presencia de semen. También se excluye la detección de saliva de terceros en el cuerpo del menor.

El análisis incorpora, además, un examen genético orientado a localizar material biológico con ADN distinto al del niño. En las muestras analizadas no aparece un perfil genético diferente, por lo que no se han observado "características genéticas que sugieran la presencia de ADN ajeno a él".

Estas conclusiones se integran en la pericial del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Sevilla, dentro del conjunto de diligencias en curso. La documentación se centra en los resultados de laboratorio vinculados a la hipótesis de una posible agresión sexual y a la identificación de rastros biológicos ajenos.

Pericial toxicológica y líneas de defensa

El informe también incluye el apartado del servicio de química, que analizó la posible presencia de alcohol o drogas en el organismo del menor. Los resultados fueron negativos para estas sustancias, con una excepción: se detectaron trazas de ibuprofeno, conforme al documento fechado el 22 de diciembre.

En las consideraciones toxicológicas-forenses se precisa que los resultados negativos para sustancias psicoactivas "no excluyen que se haya utilizado alguna de ellas". El texto añade que puede ocurrir que "no se detecte" por factores como el tiempo transcurrido, las concentraciones o el empleo de algún compuesto no controlado por el laboratorio.

Desde el laboratorio se recuerda, además, que el ibuprofeno es un fármaco "antiinflamatorio, analgésico y antipirético". La presencia de este medicamento se indica como compatible con la tesis sostenida por la defensa ejercida por los abogados Manuel Martínez Amate y Diego Ricardo Molinari.

Según esa línea defensiva, la muerte se relacionaría con un "patrón de negligencia sanitaria absoluta" basado en la "automedicación" con ibuprofeno y un "diagnóstico por Internet" admitido por la madre. En esa versión, dicha actuación habría "agravó la hemorragia interna" que ya padecería el niño.