Libre de culpa uno de los acusados por una plantación de marihuana de 54.000 plantas

Invernaderos de Níjar con plantaciones de marihuana. | Europa Press.
En el marco de la operación 'Acantha', una de las mayores desplegadas hasta esa fecha por el Instituto Armado contra el cannabis

La Audiencia Provincial de Almería ha dictado sentencia absolviendo a uno de los imputados dentro de una organización criminal dedicada al cultivo y comercialización de marihuana, en la cual fueron intervenidas más de 54.000 plantas en 2017. Estas se encontraban en invernaderos del municipio de Níjar, en el contexto de la operación denominada 'Acantha', una de las mayores acciones llevadas a cabo hasta ese momento por la Guardia Civil contra el cultivo ilegal de cannabis.

Según la resolución consultada por Europa Press, el tribunal no encontró evidencias suficientes que vinculen al acusado con los demás integrantes del grupo, del cual se detuvo a once individuos. Cuatro de estos ya recibieron condenas que alcanzan hasta siete años y nueve meses de prisión por su participación en los hechos investigados.

La Sección Segunda rechazó los cargos relacionados con delitos contra la salud pública y la pertenencia a organización criminal que pesaban contra este procesado. La sentencia señala que la única prueba "directa" contra él consiste en que fue visto entrando brevemente en un invernadero donde se cultivaba marihuana, del que salió rápidamente ante la presencia de los agentes, momentos en que emprendió la huida.

El tribunal valoró que estas circunstancias resultan "del todo insuficientes" para concluir que el hombre tenía algún tipo de vinculación con la plantación o la red que operaba en las provincias de Almería, Murcia y Alicante, compuesta principalmente por individuos de origen lituano.

Detalles del caso y versión del acusado

El acusado declaró que había llegado recientemente desde Lituania buscando empleo, tras responder a un anuncio en internet, y que se alojaba en una finca cercana. En la jornada de los hechos, estaba acompañado por una persona no identificada que le indicó pasar por un invernadero para recoger algo. Cuando detectaron la cercana presencia de la Guardia Civil, esa persona le advirtió que huyera, según detalló en su relato.

Más allá de considerar el relato "extravagante", el tribunal subrayó que el testimonio del Jefe de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial no aportó "ningún indicio o evidencia" que ligara al detenido con la situación investigada. El hombre fue hallado poco después escondido entre unos matorrales tras una breve persecución.

Asimismo, la investigación descartó su participación en movimientos bancarios, transferencias o en el uso de vehículos asociados a la red. El propietario de la finca, quien la había subarrendado a un extranjero, manifestó no tener conocimiento alguno del acusado y afirmó que su nombre no le resultaba familiar.

Finalmente, el tribunal concluyó que, debido a la escasez de pruebas, no existen elementos que permitan sostener que el acusado actuara en común acuerdo con otros implicados para traficar con marihuana, a pesar de que la finca donde fue detenido contenía 22.000 plantas y esquejes de cannabis junto a otros materiales relacionados.