El mar de Alborán no está en calma: Descubren un sistema de fallas incipiente

Imagen del vehículo submarino ROV Victor 6000. | Europa Press.

La falla aún no está plenamente desarrollada, pero ya presenta signos de actividad

Un grupo investigador del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) ha identificado por primera vez un sistema de fallas emergente en el mar de Alborán, ubicado entre el sur de la península Ibérica y el norte de África. Este hallazgo revela la existencia de riesgos sísmicos "ciertos" pero hasta ahora no detectados en esta zona.

El estudio, publicado en la revista 'Tectonics', aporta información esencial para comprender el nacimiento y desarrollo de fallas activas en el seafloor, con un impacto significativo en la evaluación de peligros sísmicos ocultos en la parte occidental del Mediterráneo, según la nota oficial divulgada por el ICM el pasado lunes.

Metodología y captación de datos de alta resolución

El artículo detalla la estructura y forma de un conjunto de escarpes submarinos ubicados a aproximadamente 60 kilómetros al suroeste de Almería. Estos escarpes están vinculados a un sistema de fallas con orientación norte-sur, que se encuentra en una fase inicial de desarrollo.

La investigación se ha basado en datos batimétricos de alta definición proporcionados por un vehículo submarino autónomo (AUV). El análisis geomorfológico y estructural ha permitido reconstruir las etapas iniciales de crecimiento de estas fallas, un fenómeno que hasta ahora se había documentado en muy pocas ocasiones bajo ambientes marinos.

Implicaciones sísmicas y evolución del sistema

Sara Martínez-Loriente, coautora del trabajo, resalta que las observaciones realizadas con el AUV posibilitaron realizar un análisis morfotectónico con resolución métrica, lo que resulta "excepcional" para estudios realizados en fondos marinos y es comparable a los estudios topográficos terrestres.

Los resultados indican que, aunque esta falla aún no esté completamente desarrollada, ya muestra signos de actividad. Según el estudio, este sistema pudo ser el causante del terremoto ocurrido en 1910, que provocó daños en Adra (Almería) y se percibió en todo el sureste ibérico. Asimismo, los datos recabados permiten inferir la orientación de los esfuerzos tectónicos y la posible trayectoria futura de la falla, que podría adquirir un rol importante en la dinámica del mar de Alborán si se integra al sistema de la falla de Al-Idrissi, la cual generó un terremoto de magnitud 6,4 en 2016 en Marruecos.