Tres detenidos por suplantar a empleados de banca y recoger tarjetas a domicilio para ciberestafas
La Policía Nacional ha arrestado a tres hombres originarios de Almería y Tarragona por su presunta implicación en una estafa que consistía en hacerse pasar por empleados bancarios para engañar a sus víctimas. Bajo la excusa de alertarlas sobre supuestos fraudes en sus cuentas, los timadores lograban que aceptaran la visita en sus domicilios para retirar sus tarjetas de crédito, las cuales eran utilizadas posteriormente para realizar compras tanto en tiendas físicas como en plataformas digitales.
- Modus operandi del grupo criminal
- Investigaciones y detenciones
- Recomendaciones de la Policía Nacional
Según ha explicado la Policía, estos detenidos están imputados por delitos de estafa y participación en grupo criminal. La banda había perfeccionado una modalidad que implicaba una evolución notable en las estafas tradicionales, conocidas como 'smishing' y 'vishing'. Estas técnicas basan su éxito en obtener datos bancarios a través de mensajes de texto o llamadas fraudulentas, pero en esta ocasión los delincuentes incrementaron la sofisticación al introducir una fase presencial para recoger las tarjetas físicas.
Esta novedad en el método delictivo se ha identificado como un "salto cualitativo" en la forma de operar de los ciberdelincuentes. La incorporación de un contacto directo con la víctima buscaba aumentar la verosimilitud del engaño, disminuir cualquier sospecha y lograr la obtención material de las tarjetas de crédito para su uso inmediato.
Investigaciones y detenciones
La investigación dirigida por el Grupo VI de Ciberdelincuencia de la Brigada Provincial de Policía Judicial en Almería concluyó que cada integrante del grupo tenía una función específica: uno se encargaba de captar y manipular telefónicamente a las víctimas, otro interceptaba físicamente las tarjetas, mientras que otros realizaban reintegros en cajeros, efectuaban compras fraudulentas y retiraban dispositivos tecnológicos adquiridos con fondos ajenos.
El caso se remonta al 27 de mayo, cuando la primera víctima recibió un sms que alertaba de un supuesto cargo no autorizado. Poco después, recibió una llamada de alguien que se presentó como miembro del departamento de seguridad de su banco, con quien mantuvo una conversación que duró más de una hora. Durante este tiempo, el falso empleado le guió para anular los cargos fraudulentos y le indicó que un compañero acudiría a su domicilio para recoger sus tarjetas bancarias.
Minutos después, un joven llegó a la residencia, se identificó verbalmente como trabajador del banco y logró que la víctima entregara dos tarjetas bancarias, las cuales empezaron a usarse enseguida. Con ellas se realizaron extracciones de efectivo, compras en establecimientos y transferencias mediante Bizum por un total de 6.377,10 euros. Posteriormente, una de las tarjetas fue intervenida en Almería cuando uno de los arrestados intentaba adquirir dos teléfonos móviles de alta gama por un importe de 2.328 euros.
La presencia sospechosa en este establecimiento derivó en la actuación policial, ya que el personal de la tienda reconoció al individuo como el mismo que semanas antes había retirado otros dispositivos de alto valor, hecho que también estaba siendo investigado por la Jefatura Superior de Policía de Aragón.
El cruce de datos facilitado por la policía aragonesa, junto con los movimientos bancarios y las grabaciones de cámaras de seguridad, permitió vincular a los arrestados con otro fraude anterior, en el que a una persona le cargaron compras por 5.650 euros en una tienda online y en Almería se retiraron varios teléfonos móviles de manera presencial.
Finalmente, se identificó a los tres sospechosos. El primero fue detenido mientras intentaba cobrar con la tarjeta robada en la tienda de Almería. El segundo fue arrestado en esta ciudad tras montar un dispositivo policial alrededor de su vivienda, ya que era quien se presentaba en los domicilios para hacerse pasar por empleado bancario y recoger las tarjetas. Durante las pesquisas se incautaron once teléfonos móviles, dos ordenadores portátiles, cajas vacías de móviles, facturas, tickets de compra, auriculares y una tarjeta bancaria, muchos de ellos vinculados a las compras fraudulentas.
El tercero, considerado una "pieza relevante" dentro de la estructura criminal, no fue localizado inicialmente por lo que se emitió una orden de búsqueda y detención. Este detenido contaba, además, con cuatro requisitorias judiciales activas por estafas en distintos puntos del país. Su aprehensión se llevó a cabo tras una persecución a pie en la vía pública, en la que trató de escapar al verse descubierto. Los agentes lo redujeron utilizando la mínima fuerza necesaria, sin provocar daños físicos.
El principal sospechoso cuenta con un amplio historial policial que incluye delitos de estafa, blanqueo de capitales, pertenencia a grupo organizado, robos y allanamientos. En cuanto a los otros dos, uno tiene antecedentes por lesiones y el otro carece de antecedentes. Tras su detención, los tres fueron puestos a disposición judicial en Almería y quedaron en libertad provisional.
Recomendaciones de la Policía Nacional
La Policía Nacional advierte a la ciudadanía que ninguna entidad bancaria solicita por teléfono claves de acceso a banca online, datos completos de tarjetas ni envía empleados a domicilios para recoger tarjetas físicas. Ante cualquier llamada con estas características se aconseja colgar de inmediato, no proporcionar datos personales ni bancarios y comunicarse exclusivamente mediante los canales oficiales de la entidad bancaria correspondiente.