28 aniversario del asesinato de Jiménez-Becerril: Moreno reivindica la "memoria" de las víctimas de ETA
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, volvió a situar este viernes en el centro del debate público la "memoria" de las víctimas de ETA. Lo hizo al cumplirse el vigésimo octavo aniversario del asesinato del matrimonio formado por Alberto Jiménez-Becerril, entonces teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla por el PP, y su esposa, Ascensión García Ortiz.
El atentado se produjo el 30 de enero de 1998 en Sevilla. La conmemoración de este 30 de enero incluyó actos religiosos y un homenaje civil en los lugares vinculados a lo ocurrido, con la presencia del también presidente del PP andaluz.
La jornada se planteó como un recordatorio público del impacto del terrorismo y como un llamamiento a mantener vigente el reconocimiento a quienes fueron asesinados y a sus familias, en un contexto en el que Moreno insistió en no relegar estos hechos al pasado.
Recuerdo del asesinato y actos de homenaje
Juanma Moreno asistió por la tarde a la misa funeral celebrada en memoria de Alberto Jiménez-Becerril y Ascensión García Ortiz. El oficio tuvo lugar en la Parroquia del Sagrario de la Catedral de Sevilla.
Tras la ceremonia religiosa, se desarrolló un acto civil en la calle Don Remondo, el punto en el que el matrimonio fue asesinado. En ese segundo homenaje, Moreno intervino para evocar el día del crimen como una jornada de "mucho dolor y sufrimiento".
Durante su intervención, remarcó el efecto que aquel atentado mantiene entre quienes lo vivieron de cerca en el tiempo. En ese contexto, afirmó que quienes, como él, tienen "una edad ya mediana y pudimos vivir ese día, lo recordamos con un dolor que no se nos olvidará jamás en la vida".
El presidente andaluz añadió que "ese dolor no lo queremos olvidar", al tiempo que subrayó el papel de la Fundación Jiménez-Becerril en la preservación del recuerdo. También sostuvo que, con actos como el celebrado, se pretende que "la memoria de las casi mil víctimas" de la "banda criminal ETA no puede quedar en un rincón de la Historia".
En la misma línea, defendió que esa memoria "no puede quedar en el olvido, como algunos pretenden", y que resulta necesario reclamar "la dignidad de todas y cada una de esas víctimas". En ese apartado, dedicó un recuerdo a "todas y cada una de esas víctimas que han dado lo más importante, lo más sagrado que uno tiene, que es su propia vida, exclusivamente por defender algo fundamental" como "la convivencia, la libertad entre los españoles", así como "la integridad territorial de una gran nación como es España".
Moreno situó su mensaje en lo que describió como una "serenidad valiente" y que "no olvida" a Alberto Jiménez-Becerril y Ascensión García Ortiz. Extendió ese recuerdo a "otros cientos miles de personas que han sido gravísimamente perjudicados por los asesinatos del terrorismo de ETA".
Además, señaló que el 30 de enero es "un día que nos tiene que servir también para educar en paz". Vinculó ese enfoque con la necesidad de comprender "el sacrificio que han hecho compatriotas como Alberto y Ascen, para que todos podamos disfrutar de libertad, de convivencia, de un país seguro, de una nación unida" como España.
Reivindicación de "dignidad, memoria y justicia"
En el tramo final de su discurso, el presidente de la Junta volvió sobre los conceptos de "dignidad, memoria y justicia" que, según indicó, la Fundación Jiménez-Becerril "lleva defendiendo a lo largo de 28 años". También insistió en la "memoria para no olvidar los gravísimos atentados que tanto dolor infringió a España".
En cuanto a la dignidad, apeló a "la dignidad de todas y cada una" de las víctimas, y afirmó que "se merecen el máximo respeto, la máxima consideración y la deuda permanente de nuestra sociedad". Ese reconocimiento, añadió, corresponde tanto a Sevilla como a Andalucía y al conjunto de España.
Moreno incluyó igualmente una demanda expresa de "justicia" para "300 víctimas" cuyos casos siguen sin resolución, al sostener que "no se ha conseguido dar" aún con sus "asesinos". En ese punto, lamentó que, por ello, "no han pagado por sus penas".
Definió la fecha como "un día importante" y afirmó que existe una "obligación moral" de "reivindicar esa dignidad, esa justicia absolutamente necesaria, y esa memoria". También expresó sentirse "muy orgulloso" del trabajo de quienes, con su "esfuerzo", hacen posible que se mantenga cada año el homenaje en el lugar del asesinato.
Antes de cerrar su intervención, valoró que el recuerdo se mantiene "con firmeza, serenidad y un aplomo que es digno de elogio". Finalmente, sostuvo que la sociedad sevillana, andaluza y española "jamás, mientras tengamos el último aliento, vamos a olvidar el enorme esfuerzo y sacrificio que hicieron Alberto y Ascen, y casi 850 personas más en toda España", y añadió que, "gracias a ellos, vamos a seguir trabajando por un país como España, por la concordia y por la libertad".