Andalucía aprueba un decreto para clarificar responsabilidades en asuntos de seguridad del paciente
La Junta de Andalucía ha impulsado un proyecto de decreto para reforzar la seguridad del paciente en el sistema sanitario andaluz, con el objetivo de establecer requisitos organizativos mínimos en los centros sanitarios y sociosanitarios. Este nuevo marco normativo busca garantizar la planificación, coordinación y evaluación en materia de seguridad clínica, junto con la designación de un profesional referente, la creación de órganos de participación y la elaboración de planes de seguridad alineados con las estrategias autonómicas vigentes.
Desde este lunes 9 de marzo y hasta el 27 del mismo mes, el proyecto de decreto se encuentra abierto a la recepción de aportaciones tanto de entidades como de ciudadanos interesados. El texto oficial subraya que la seguridad del paciente implica una integración efectiva de la gestión de riesgos, la notificación y análisis de incidentes, la planificación de prácticas seguras y la evaluación continua de resultados en el funcionamiento diario de los centros sanitarios y sociosanitarios.
La Consejería de Sanidad defiende la importancia de fijar un modelo de gobernanza en este ámbito mediante la designación de un profesional referente de seguridad del paciente en cada centro. Además, será obligatorio implantar un plan de seguridad adaptado a las características de cada instalación sanitaria, junto con las actividades necesarias para la mejora continua de los servicios y la promoción de una cultura orientada a la seguridad asistencial. Asimismo, se contempla la constitución de una comisión de seguridad del paciente.
Este proyecto responde, según la Consejería, a la “necesidad” de consolidar y fortalecer las políticas de seguridad del paciente mediante la definición de estructuras organizativas esenciales: referente de seguridad, comisión de seguridad y plan de actuación específico. Todo ello permitirá desplegar un enfoque coordinado y evaluable, ajustado a los principios de calidad y mejora continua.
La Administración sanitaria recuerda que, en el territorio andaluz, la promoción de una atención segura ha sido objeto de estrategias y planes sectoriales durante los últimos 20 años, centrados en la mejora sostenida de la asistencia y en la disminución de daños evitables relacionados con la atención sanitaria. Sin embargo, la creciente complejidad de los procesos clínicos, la introducción de nuevas tecnologías y la necesidad de integrar de forma estructurada la gestión de riesgos y el aprendizaje organizativo, hacen “reforzar la oportunidad de dotar a esta materia de un marco normativo estable”.
Elementos clave del futuro decreto de seguridad del paciente
Según el anuncio oficial, el nuevo marco normativa para la seguridad del paciente en Andalucía destaca varios pilares esenciales:
- Designación de referente de seguridad: En cada centro sanitario existirá un profesional encargado de coordinar e impulsar las iniciativas de seguridad del paciente.
- Elaboración de planes de seguridad: Cada centro deberá contar con un plan adaptado a su realidad, alineado con las estrategias autonómicas y sujeto a evaluación y mejora continua.
- Constitución de comisiones de seguridad: Los órganos colegiados velarán por la aplicación, seguimiento y asesoramiento en materia de seguridad clínica.
Estas medidas pretenden garantizar la integración de la gestión de riesgos, la notificación y análisis sistemático de incidentes, así como la promoción de una cultura preventiva centrada en el bienestar del paciente.
Participación pública y justificación de la normativa
El proceso de consulta pública abierto busca recoger propuestas y observaciones de los distintos agentes relacionados con la seguridad del paciente antes de la aprobación definitiva del decreto. La Junta subraya que las particularidades del entorno sanitario, junto con la evolución de la tecnología y de los procedimientos clínicos, exigen una regulación sólida y actualizada.
Mediante este proyecto normativo, el Ejecutivo andaluz aspira a proporcionar un marco que garantice la calidad, la seguridad asistencial y la reducción de riesgos para los usuarios y profesionales de la sanidad pública en la comunidad autónoma. El proceso de elaboración del plan se enmarca en la política global de mejora continua que la Junta promueve desde hace dos décadas en el ámbito sanitario.