Andalucía atribuye a Mónica García la pérdida de más de un millón de actos médicos por su actitud

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz | Junta de Andalucía
Para el consejero andaluz la situación es "insostenible y inaceptable" y ha reprochado la "dejación de responsabilidades" de la ministra de Sanidad que, en última instancia, "sufrimos" las comunidades autónomas

La huelga médica en Andalucía ha provocado la pérdida de más de un millón de actos asistenciales y un impacto económico de 77 millones de euros tras dos paros convocados por el Servicio Andaluz de Salud (SAS). Estas movilizaciones, que comenzaron el 16 de febrero y continúan durante marzo, tienen como origen el rechazo al Estatuto Marco, según denuncian las autoridades sanitarias andaluzas.

Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, ha acusado a la ministra de Sanidad, Mónica García, de generar esta crisis asistencial debido a su "soberbia y prepotencia". Desde Sevilla, Sanz subrayó que la situación es "insostenible y inaceptable", y que las comunidades autónomas sufren las consecuencias de la "dejación de responsabilidades" del Ministerio en materia sanitaria.

El consejero afirmó que Andalucía apoya y comprende a los médicos pero censuró que no se atienda a los pacientes, quienes son los principales afectados. En la primera semana completa de huelga (16-20 de febrero) se suspendieron casi 300.000 actos médicos con una pérdida económica que superó los 39 millones de euros solo en esta etapa, a la espera de que las movilizaciones sigan activas hasta junio si no se alcanzan acuerdos.

El SAS estableció unos servicios mínimos que se aplicarán durante las jornadas de paro, ofreciendo una atención sanitaria limitada pero garantizando la cobertura en urgencias y tratamientos imprescindibles. En Atención Primaria, los centros con SUAP cubrirán urgencias sin servicios mínimos asignados, mientras que los centros sin SUAP dispondrán de al menos un médico para urgencias durante el horario habitual.

Suspensiones médicas en hospitales incluyen 96.524 consultas externas, 20.618 pruebas diagnósticas y 5.007 intervenciones quirúrgicas suspendidas. En hospitales, los servicios habituales en domingos o festivos se mantienen, especialmente en urgencias, cuidados críticos y partos, garantizando un nivel equivalente a esos días.

Servicios mínimos y atención prioritaria durante la huelga

Los servicios mínimos incluyen también la realización de procedimientos médicos específicos como punciones ováricas para obtención de ovocitos, hemodinámicas, diálisis, radioterapia, quimioterapia y cirugía oncológica. Se mantiene la atención a pacientes con patologías graves que requieren asistencia inmediata, limitando la plantilla al 50% de un día laboral normal en horario de 8:00 a 15:00 horas.

En cuanto a quirófanos, se debe respetar la programación funcional habitual para minimizar la reprogramación de cirugías y evitar que la huelga afecte más allá de lo previsto. En urgencias hospitalarias, la plantilla habitual de fines de semana será la encargada de la atención, con posibilidad de añadir hasta un 50% de médicos adicionales si se dispone de más de tres residentes MIR en guardia.

Reivindicaciones sindicales y manifestaciones previstas

El Sindicato Médico Andaluz (SMA), uno de los convocantes, ha hecho un llamamiento a los profesionales sanitarios para secunden masivamente la huelga y participen en la manifestación prevista en Sevilla el 18 de marzo. Los motivos principales de la protesta son:

  • Reclamación de un estatuto médico y facultativo propio.
  • Creación de una mesa de negociación específica para el colectivo médico.
  • Clasificación profesional acorde a la cualificación y responsabilidades de los médicos.
  • Regulación de la jornada laboral para evitar excesos horarios y corregir la infrarretribución de guardias.

El SMA exige además que la Junta de Andalucía asuma la responsabilidad en la mejora de las condiciones laborales, salariales y organizativas del personal sanitario. También reclama que el Ministerio de Sanidad abandone la confrontación verbal y abra una negociación real.

La central sindical ha expresado "lamentar profundamente el perjuicio a pacientes y usuarios" por la huelga, pero ha recordado que la responsabilidad del deterioro asistencial y el aumento de las listas de espera recae en "las políticas que están perjudicando las condiciones laborales y dejando sin médicos a la sanidad pública".