Andalucía elevará en 2025 un 62% la atención temprana para menores de tres años con autismo
Los Centros de Atención e Intervención Temprana (CAIT) en Andalucía atendieron en 2025 a un total de 9.966 menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA), tras su valoración por las Unidades de Seguimiento y Neurodesarrollo (USN) que determinaron su idoneidad para recibir intervención especializada. De estos, 1.943 niños comprendidos entre los 0 y 6 años obtuvieron un diagnóstico funcional de TEA conforme a la Organización Diagnóstica de Atención Temprana (ODAT), representando un 19,5% del total de las derivaciones.
La detección y diagnóstico del TEA experimenta un crecimiento significativo en menores de 3 años, alcanzando un 62,15% en 2025, en línea con las recomendaciones clínicas y los objetivos estratégicos del I Plan Integral de Atención Temprana (Piata) de Andalucía. Este aumento refleja una tendencia progresiva hacia la detección precoz y la intervención temprana en la infancia.
En este sentido, la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía se ha propuesto incrementar en un 25% la identificación de niños menores de 3 años con posibles señales de alerta de TEA. Además, se pretende mejorar la detección precoz en menores de 2 años que presenten factores de riesgo o primeras manifestaciones de trastornos del desarrollo tanto en Atención Primaria como en el ámbito hospitalario.
Importancia de la detección precoz y recursos disponibles
La detección temprana del Trastorno del Espectro Autista es calificada como "fundamental" debido a que "permite intervenir durante los primeros años de vida, un periodo de alta plasticidad cerebral", lo que favorece el desarrollo de habilidades sociales, comunicativas y cognitivas. Esta intervención temprana contribuye además a reducir dificultades secundarias asociadas al trastorno y mejora la calidad de vida tanto del menor como de su entorno familiar.
En Andalucía existe una red formada por 197 Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT) generalistas que atienden a niños con trastornos del desarrollo o en riesgo de padecerlos, incluyendo TEA. A ellos se suman once CAIT específicos para TEA, que además de prestar servicios de intervención, ofrecen asesoramiento, formación y orientación para las familias y profesionales involucrados.
La intervención en estos centros se fundamenta en un modelo "biopsicosocial" que considera no sólo al menor sino también a su familia y al contexto cotidiano en el que se desenvuelve. La implicación activa de las familias es clave para garantizar la generalización de los aprendizajes y su aplicación práctica, mejorando así la calidad de las interacciones y optimizando las trayectorias del desarrollo.
Estrategia institucional y marco legal
El recientemente promulgado I Plan Integral de Atención Temprana de Andalucía (Piata), con vigencia hasta 2029, establece como prioridad la sistematización de la detección de las primeras señales de alerta de TEA en los ámbitos familiar, sanitario, educativo y de servicios sociales. Este plan pretende que la identificación temprana sea "coordinada, homogénea y accesible" para facilitar que cualquier cuidador o profesional pueda reconocer los indicadores de riesgo y derivar al menor a los recursos adecuados de atención temprana.
La Ley 1/2023 de Atención Temprana en Andalucía regula que el acceso a estos servicios debe realizarse a partir de la detección de señales de alerta en los distintos entornos de desarrollo del menor, seguida de la derivación por pediatría de Atención Primaria. Este procedimiento favorece la optimización de las oportunidades de intervención precoz y el acompañamiento familiar en fases iniciales del trastorno.