Casi un tercio de los hombres de la Generación Z está de acuerdo en que la esposa debe obedecer al esposo
Un reciente estudio global revela que los hombres de la Generación Z muestran una mayor inclinación hacia roles de género tradicionales dentro del matrimonio y la familia, superando incluso a generaciones anteriores. Según la investigación realizada por Ipsos y el Instituto Global para el Liderazgo de la Mujer del King's College de Londres, el 31% de los varones nacidos entre 1997 y 2012 está de acuerdo en que una esposa debe obedecer siempre a su marido, y un 33% cree que el marido debe tener la última palabra en las decisiones importantes.
El análisis, basado en encuestas a 23.000 personas de 29 países, indica que los hombres jóvenes de hoy se muestran más proclives que los Baby Boomers a defender posturas conservadoras respecto a la autoridad en el hogar. Sólo entre el 13% y el 17% de los hombres Baby Boomers avalan esas opiniones, lo que refleja una brecha generacional significativa en las percepciones sobre roles de género.
En contraste, la proporción de mujeres de la Generación Z que comparte esas ideas es sensiblemente menor, situándose en el 18%. Esta tendencia a la baja es aún más marcada entre las mujeres Baby Boomers, donde únicamente el 6% se muestra de acuerdo.
El 24% de los hombres de la generación más joven considera que una mujer no debe parecer excesivamente independiente ni autosuficiente, frente al 12% de los varones más mayores. La diferencia de criterios también se observa entre mujeres: el 15% de la Generación Z y el 9% entre las Baby Boomers respaldan esta afirmación.
Las divergencias generacionales se acentúan al abordar las normas sexuales. El 21% de los hombres de la Generación Z opina que una "mujer de verdad" jamás debería tomar la iniciativa sexual, mientras que solo un 7% de los Baby Boomers masculinos suscribe esa creencia. Entre las mujeres jóvenes, el 12% está de acuerdo, pero el porcentaje es mucho menor en generaciones anteriores.
El 59% de los hombres nacidos después de 1997 sostiene que se espera demasiado de ellos en materia de apoyo a la igualdad de género. Esta cifra supera tanto a los hombres Baby Boomers (45%) como a las mujeres de ambas generaciones (41% en la Generación Z y 30% en las mayores).
A pesar de estos valores tradicionales, los hombres jóvenes consideran atractivas a las mujeres con éxito profesional. El 41% de los hombres de la Generación Z cree que las mujeres con una carrera consolidada resultan más atractivas, un dato superior al 27% registrado entre los Baby Boomers de ambos géneros.
Asimismo, los hombres de la Generación Z se muestran más predispuestos a adoptar expectativas convencionales sobre sí mismos. Destaca el hecho de que el 30% de ellos rechaza la idea de decir "te amo" a sus amigos, mientras que esta opinión es menos común entre los Baby Boomers (20%) y entre las mujeres jóvenes (21%). Un 43% cree que los varones deben esforzarse por ser físicamente fuertes, superando la media general del 32% y al 28% de las mujeres de su generación. Por otro lado, el 21% considera que participar en el cuidado infantil disminuye la masculinidad, comparado con un 8% de los hombres mayores y un 14% de las mujeres jóvenes.
Percepción social versus opinión personal sobre los roles de género
El estudio también detecta una clara discrepancia entre las creencias personales y la percepción de las expectativas sociales respecto a los roles de género en el hogar. Sólo un 17% de los encuestados opina que las mujeres deben encargarse mayoritariamente del cuidado infantil y un 16% defiende lo mismo para el resto de las tareas domésticas. Menos de una cuarta parte (24%) considera que los hombres deben ser los principales responsables de aportar ingresos.
No obstante, la percepción generalizada es que los roles tradicionales siguen siendo predominantes en la sociedad. El 35% cree que en su país aún se espera que las mujeres asuman la mayor carga del trabajo doméstico y el 40% piensa que la mayoría considera que los hombres deben ser los principales sustentadores. Además, a nivel mundial, el 31% percibe que se espera que los hombres tengan la última palabra en asuntos importantes en el hogar, aunque solo el 21% lo comparte a título personal.
Diferencias nacionales: el caso británico
En lo que respecta al Reino Unido, los datos muestran que los británicos son menos propensos a mantener opiniones tradicionales sobre el reparto de responsabilidades en el hogar. Así, solo el 14% respalda personalmente que el cuidado de los niños recaiga principalmente en las mujeres. Sin embargo, el 43% percibe que la sociedad británica sí lo espera de ellas. Este mismo patrón se repite en cuanto a la provisión económica: solo el 15% cree personalmente que ésta debe recaer en los hombres, pero un 38% afirma sentir que la sociedad le atribuye tal responsabilidad.