Cox logra 2.238 millones de euros para respaldar la compra de Iberdrola México

Obtiene todas las autorizaciones regulatorias necesarias

El CEO de Cox, Enrique Riquelme. | Europa Press.
El CEO de Cox, Enrique Riquelme. | Europa Press.

Cox acelera su gran salto en México. La compañía de agua y energía ha dejado atada la financiación bancaria prevista para comprar Iberdrola México, una operación anunciada el pasado 31 de julio.

La cifra impresiona: 2.650 millones de dólares (2.238 millones de euros) en una estructura de financiación sindicada. Siete bancos se han sumado al acuerdo, según el comunicado difundido este lunes.

Además, el proceso regulatorio avanza a toda velocidad. Cox ya cuenta con el visto bueno de los organismos mexicanos clave, un paso que acerca el cierre de la transacción al calendario marcado.

Financiación cerrada para la compra

Cox ha asegurado la financiación bancaria por un total de 2.650 millones de dólares (2.238 millones de euros) para ejecutar la adquisición de Iberdrola México. La operación se ha estructurado como una financiación sindicada con siete entidades, tal y como ha detallado la empresa.

En el sindicato figuran Citi y Goldman Sachs desde Estados Unidos; Barclays y Deutsche Bank por Europa; Santander y BBVA desde España, ambos con una presencia destacada en México; y Bank of Nova Scotia desde Canadá, con fuerte actividad en el continente americano.

Este bloque de entidades refuerza el respaldo del sector financiero a Cox y su confianza en la creación de valor asociada a la compra de Iberdrola México. La compañía subraya que el apoyo llega en un momento decisivo para culminar el proceso.

El tramo que no queda cubierto por la banca se completará con capital aportado por Cox y con financiación procedente de inversores institucionales, en línea con lo comunicado durante su Capital Markets Day celebrado el pasado mes de octubre en Londres.

Autorizaciones en México y plazos

La transacción también avanza por el carril regulatorio. Cox ha obtenido la autorización de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) de México para cerrar la adquisición.

Según la compañía, estas aprobaciones han llegado en un plazo "más breve" de lo habitual. Ese ritmo, apunta Cox, refleja una acogida institucional positiva y permite seguir avanzando conforme al calendario previsto para completar la transacción.

Con la financiación ya asegurada, Cox considera confirmada su capacidad de ejecutar la compra. El grupo insiste en que el hito reduce la incertidumbre y acerca el cierre.

En palabras de su presidente ejecutivo, Enrique Riquelme: "Esta transacción es transformacional para la compañía, elevando a Cox a un nuevo nivel en cuanto a tamaño y posicionamiento estratégico, y consolidándola como una utility integrada con un liderazgo sólido y reconocido en el mercado eléctrico mexicano".

Qué se compra y por qué importa

El perímetro de la operación incluye una capacidad instalada operativa superior a 2.600 megavatios (MW), una cartera de proyectos de generación de 12 gigavatios (GW) y la mayor suministradora privada de México, con aproximadamente un 25% de cuota de mercado, más de 20 teravatios-hora (TWh) y más de 500 grandes clientes.

Con esos activos, Cox refuerza su perfil como actor clave en la transición energética de la región. La compañía enmarca este movimiento como un hito corporativo que genera sinergias y consolida su estrategia de situar a México entre sus principales focos de negocio en el mercado latinoamericano.

El plan pasa por integrar sus actividades de agua y energía. También por impulsar soluciones hídricas adaptadas a necesidades nacionales y locales, además de ofrecer un suministro eléctrico competitivo para el tejido empresarial.

La integración alcanzará también al equipo humano. Cox incorporará a la totalidad de la plantilla de Iberdrola México, cerca de 700 profesionales, con el objetivo de preservar el talento, asegurar la continuidad operativa y acelerar la detección de nuevas oportunidades de crecimiento en el país.