Cuatro días de huelga en el SAS desde el martes, en plena ola de virus respiratorios

El SAS ha fijado unos servicios mínimos que implican la garantía de una actividad asistencial como la que se presta en un festivo en Atención Primaria (centros de salud) y hospitales
Personal sanitario del centro de salud El Cachorro.  - MARÍA JOSÉ LÓPEZ / EUROPA PRESS
Personal sanitario del centro de salud El Cachorro. - MARÍA JOSÉ LÓPEZ / EUROPA PRESS

El Servicio Andaluz de Salud (SAS), bajo la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, enfrenta desde el martes 9 de diciembre una huelga que se extenderá por cuatro días en medio de una grave oleada de virus respiratorios. Por ello, la Junta, al igual que otras comunidades autónomas, ha recomendado el uso obligatorio de mascarillas en ambulatorios, hospitales y residencias tanto públicas como privadas hasta el 8 de enero, con posibilidad de prórroga según la evolución de la gripe.

Los servicios mínimos establecidos por el SAS garantizan el funcionamiento asistencial equivalente al de un festivo en centros de salud y hospitales durante estos días. En urgencias, cuidados críticos y partos asegurará, como mínimo, la atención habitual de domingos o festivos. Además, se exige que todas las pruebas diagnósticas y actividades urgentes se realicen al 100% como en un día no laboral.

Como norma general en Atención Primaria y hospitalaria, se prioriza el tratamiento inmediato para pacientes con cuadros que requieren asistencia urgente sin interrumpir la continuidad asistencial. En ambulatorios con SUAP el servicio de urgencias cubrirá toda la atención, por lo que no habrá servicios mínimos en ese ámbito. Cuando no coincidan horarios o el centro no disponga de SUAP, se designa al menos un médico para urgencias en horario habitual del centro.

Respecto a urgencias hospitalarias, el SAS mantendrá la plantilla médica habitual de fines de semana o festivos, con un posible incremento de hasta un 50% en función del número de Médicos Residentes asignados. Si hay menos de tres MIR, no se concederán refuerzos adicionales. El servicio 061 operará con un 90% de plantilla en todos los turnos, y Salud Responde usará un 75% de teleoperadores igualmente por franjas horarias.

Las protestas del Sindicato Médico Andaluz y sus críticas

El Sindicato Médico Andaluz (SMA) ha rechazado los servicios mínimos dictados por la Administración para esta huelga y advierte que tomará "todas las medidas necesarias en caso de que el derecho a huelga de los profesionales médicos y facultativos se vea limitado por una imposición de servicios mínimos abusivos".

El SMA considera injusto que los servicios mínimos sean más estrictos que en huelgas anteriores, donde se mantuvo atención igual a la de un día festivo. Además, ha sido un actor principal en las movilizaciones para exigir un Estatuto propio para la profesión médica y ha manifestado dura oposición a la falta de voluntad negociadora por parte del Ministerio de Sanidad.

El presidente del sindicato, Rafael Ojeda, denuncia que los médicos trabajan en condiciones "intolerables y precarias", y denuncia un sistema que "devalúa el liderazgo, la figura y la relación médico-paciente". Según Ojeda, el Ministerio quiere mantener un "modelo fracasado" que no contempla "ni una sola de las demandas" médicas, y avanza que esta huelga será un éxito por la unidad entre facultativos, exigiendo una mesa de diálogo específica para garantizar el futuro y la dignidad en la sanidad pública.

El conflicto político y las decisiones de la Junta de Andalucía

El consejero Antonio Sanz ha responsabilizado a la ministra de Sanidad, Mónica García, del perjuicio que la huelga puede causar al SAS, acusándola de "buscar confrontación en temas que no son de su competencia" en vez de solucionar problemas de la sanidad pública. Sanz recordó que la regulación del Estatuto Marco es competencia exclusiva del Ministerio y calificó la situación actual como consecuencia de la inacción ministerial.

La Consejería ha mostrado reiterada preocupación por la exclusión de las comunidades autónomas en las negociaciones, ya que su papel es clave en la gestión diaria de recursos humanos y organización de servicios. Subraya que las reformas afectan directamente a la planificación del personal, la atención en urgencias, la estructura de guardias y, en general, la calidad asistencial.

Además, el impacto de la reforma del Estatuto Marco genera tensión no solo en médicos sino también en otros colectivos sanitarios como enfermería, técnicos y fisioterapeutas, quienes temen que la nueva clasificación profesional pueda alterar dinámicas consolidadas en equipo y organización.

Ante la huelga y las discrepancias sobre los servicios mínimos, la Consejería defiende que los niveles asignados respetan el derecho legítimo a la huelga y garantizan la asistencia a pacientes con urgencias, mientras que el SMA mantiene una postura crítica y anuncia acciones legales para defender el derecho de los profesionales convocados a la protesta.