Los especialistas advierten sobre el impacto del vaper y bebidas energéticas en los jóvenes

Aunque faltan pruebas definitivas, se reconoce que estos productos introducen compuestos "tóxicos" en el organismo
Joven fumando en vaper | JUNTA DE ANDALUCIA
Joven fumando en vaper | JUNTA DE ANDALUCIA
  1. Consumo de vapers y bebidas energéticas entre los jóvenes
  2. Nuevo factor de riesgo cardiovascular por sueño deficiente
  3. Intervenciones rápidas y rehabilitación en enfermedades del corazón
  4. Estadísticas mortales por enfermedades cardiovasculares en Andalucía y España

Consumo de vapers y bebidas energéticas entre los jóvenes

El acceso a los cigarrillos electrónicos entre adolescentes de 14 a 18 años ha aumentado de forma significativa y preocupante. Según los datos de la encuesta Estudes 2023, Andalucía se sitúa entre las regiones españolas con mayor uso de vapers en este grupo de edad. Por otro lado, el consumo de bebidas energéticas también es elevado; un 60 % de los jóvenes andaluces las ingieren, y sorprendentemente, uno de cada cuatro niños entre 3 y 10 años ya ha probado estas bebidas, tal como reflejan los registros oficiales.

Ante la creciente popularidad de estas sustancias, cuyo impacto en la salud aún no está completamente claro, los expertos en ciencias médicas y sociedades científicas aconsejan con motivo del próximo Día Mundial del Corazón que no se vapee ni se consuman refrescos energéticos. Aunque faltan pruebas definitivas, se reconoce que estos productos introducen compuestos "tóxicos" en el organismo, que afectan negativamente a la salud cardíaca.

Nuevo factor de riesgo cardiovascular por sueño deficiente

Dentro de los factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, la medicina del corazón ha añadido un componente novedoso: la mala calidad del sueño. A los factores ya conocidos como hipertensión, obesidad, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol o diabetes, se suma ahora el impacto negativo que tiene dormir mal. Estudios recientes indican que cuanto peor es la calidad del sueño, mayores son las probabilidades de que el corazón se vea afectado y la enfermedad avance.

Este aspecto está relacionado con afecciones cada vez más comunes como la ansiedad y la depresión, que también influyen en la salud cardiovascular. Juan José Gómez Doblas, coordinador del Plan Integral de Salud Cardiovascular de Andalucía, destaca la importancia de la salud mental para el correcto funcionamiento del corazón. Este plan incluye estrategias para mejorar la rapidez en la atención ante eventos cardíacos, como el infarto, mediante iniciativas como el Código Infarto.

Intervenciones rápidas y rehabilitación en enfermedades del corazón

Las angioplastias primarias, que son procedimientos para despejar arterias bloqueadas, han mejorado notablemente la supervivencia tras un infarto cuando se realizan en las dos o tres horas siguientes al episodio. En Andalucía, esta técnica permite restaurar el flujo sanguíneo en un 95 % de los casos. Sin embargo, tanto la rapidez en la intervención como la rehabilitación cardíaca son esenciales para lograr una recuperación óptima.

Aunque Andalucía dispone de la tercera red más amplia de unidades de rehabilitación del corazón, junto con Valencia y Madrid, la cobertura para pacientes que han sufrido síndromes coronarios agudos sigue siendo baja. Actualmente, sólo alrededor del 20 % de estos pacientes acceden a este tipo de rehabilitación, lo que limita la mejora a largo plazo de su salud cardiovascular.

Estadísticas mortales por enfermedades cardiovasculares en Andalucía y España

En 2023, en Andalucía fallecieron 19.687 personas por enfermedades del sistema circulatorio, representando un 26,36 % del total de muertes en la comunidad. De estas defunciones, 10.151 correspondieron a mujeres (28,06 % del total femenino) y 9.537 a hombres (24,76 % del total masculino). Estas patologías continúan siendo la primera causa de mortalidad en Andalucía.

A nivel nacional, España registró 115.889 muertes por enfermedades cardiovasculares ese año, lo que supone un 26,09 % del total de fallecimientos en el país. De estas, 60.531 fueron mujeres (27,54 %) y 55.358 hombres (24,67 %). Aunque siguen siendo el mayor motivo de muerte, la tendencia muestra un descenso continuado desde la década de los setenta, tanto en Andalucía como en el resto del territorio español.