Greenpeace y WWF: La clave contra incendios es invertir en prevención

Greenpeace reclama medidas "efectivas e inmediatas" entre las que destacan gestionar cada año al menos el 1 % de la superficie forestal a escala nacional
Un bombero. | Europa Press.
Un bombero. | Europa Press.

Los incendios forestales continúan afectando gran parte del territorio nacional, generando preocupación entre las organizaciones medioambientales. Greenpeace y WWF han subrayado la necesidad de incrementar las inversiones en prevención para enfrentar esta problemática creciente.

Estas entidades destacan que una estrategia preventiva eficaz es fundamental para mitigar los devastadores efectos de los fuegos forestales, que en las últimas semanas han arrasado múltiples zonas del país.

  1. Acciones de Greenpeace para la prevención de incendios
  2. Propuestas de WWF para reducir la siniestralidad

Acciones de Greenpeace para la prevención de incendios

Greenpeace ha solicitado la implementación de medidas “efectivas e inmediatas”, entre las que se incluye la gestión anual de al menos el 1 % de la superficie forestal a nivel nacional, lo que equivale a unas 260.000 hectáreas. Se enfatiza en priorizar áreas estratégicas para una actuación más eficiente.

La organización defiende la asignación de aproximadamente 1.000 millones de euros al año en acciones preventivas, en contraste con los entre 3.000 y 6.000 millones destinados a la extinción de incendios. Además, propone fomentar la ganadería extensiva como una herramienta tanto preventiva como de desarrollo rural.

Propuestas de WWF para reducir la siniestralidad

WWF insta al Gobierno y a las comunidades autónomas a fortalecer la investigación de las causas de los incendios y a implementar programas de intervención social en las zonas más afectadas. La organización resalta que hasta el 95 % de los incendios tienen origen humano, y el 53 % de ellos son intencionados.

Además, WWF exige que las administraciones impongan sanciones ejemplares a los responsables de los incendios para eliminar la impunidad. También aboga por la creación de programas educativos y de sensibilización dirigidos tanto a la población urbana como rural.

"Nuestros bosques comparten los mismos problemas estructurales que nuestros pueblos: abandono institucional, desidia y una brecha urbano-rural insostenible. Problemas mucho más invisibles que las llamas, pero esenciales", comentó Mónica Parrilla de Diego, portavoz de Greenpeace.

Por su parte, María Melero de WWF señaló: "Los incendios no son solo un problema ambiental, sino también un reflejo de conflictos sociales y de un territorio abandonado". Subrayó la importancia de combinar la inversión en extinción con la prevención activa, la gestión del paisaje y el desarrollo rural para evitar que cada verano se convierta en una catástrofe previsible.