Contraste en la opinión pública: se percibe la prostitución como violencia, pero se rechaza castigar a los usuarios
El 70% considera que la pornografía también es prostitución y fomenta la violencia contra las mujeres y más del 90% pide vetarla a menores
La opinión sobre la prostitución en España ha dado un giro clave: casi 7 de cada 10 españoles la consideran “una forma de violencia contra las mujeres”. Cuando son ellas quienes responden, ese porcentaje sube a un contundente 75,1%. Así lo revela el último estudio presentado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), una investigación encargada por el Ministerio de Igualdad a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género (DGVG), que ha pulsado la percepción social consultando a más de 10.000 personas.
El informe, anunciado este jueves en la sede oficial por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, junto a María Guijarro y Carmen Martínez Perza —responsables del área de Igualdad y Violencia de Género respectivamente—, pone sobre la mesa una verdad contundente: la ciudadanía rechaza la normalización de la prostitución y exige acción.
Percepción sobre la prostitución en España
El rechazo es claro: un 79,8% de quienes participaron en la encuesta niega que la prostitución sea simplemente “una forma de ejercer la libertad sexual”. Tres cuartas partes consideran que no puede tratarse como un empleo más. Además, el 79,1% alerta de que quienes la ejercen ven amenazada su dignidad.
La visión mayoritaria apunta a la explotación: el 75% sitúa a la mayoría de las mujeres prostituidas como víctimas del abuso sexual. El dinero, la presión o la falta de alternativas parecen ser el motor principal detrás de la prostitución, según la percepción recopilada.
Dignidad y explotación: una realidad innegable
El dato es demoledor: siete de cada diez encuestados creen que las mujeres acuden a la prostitución por pura “necesidad económica”. Cuatro de cada diez llegan más lejos y señalan que no es una elección libre, sino forzada. La explotación sexual y la pérdida de dignidad son elementos recurrentes en las respuestas recogidas por el CIS.
La ciudadanía rechaza frontalmente normalizar la prostitución. Un 91,2% de las mujeres jamás mantendría una relación de pareja con alguien que haya pagado por sexo. Además, al 63% le resultaría inaceptable que algún hombre de su familia recurriese a la prostitución, cifra que entre las mujeres supera el 71%.
Actitudes sociales y género
El estudio hace otra afirmación contundente: el 82% de los españoles asocia pagar por sexo o consumir pornografía con los hombres, mientras que identifica la prostitución como un comportamiento eminentemente femenino. Este sesgo refleja cómo persisten estereotipos de género en la sociedad española.
Asimismo, los encuestados ven con preocupación el acceso de los menores al porno. El 71,6% denuncia que la pornografía alimenta la violencia machista y casi todos —un 93,3%— exigen límites urgentes, responsabilizando tanto a las familias como a las administraciones públicas.
Pornografía y riesgos digitales
El universo digital también queda bajo lupa: siete de cada diez españoles piensa que pagar por visualizar contenido sexual en la red equivale a prostitución online. Seis de cada diez reconocen conocer plataformas como Onlyfans o JustForFans, sobre todo entre hombres y jóvenes de 16 a 34 años.
El chantaje, la extorsión, la difusión no consentida y el acoso son los principales peligros señalados cuando se trata de la exposición en plataformas de contenido íntimo. Un 95% cree indispensable que estas webs eliminen contenido sexual subido sin consentimiento.
Medidas para combatir la prostitución
¿Qué soluciones proponen los españoles? Casi la mitad apuesta por reforzar la educación en igualdad, sexualidad y derechos humanos desde la infancia. Programas sociales y ayudas económicas para que las mujeres salgan de la prostitución aparecen como medidas esenciales en el sondeo.
Cerca de un 30% propone penalizar a quienes pagan por sexo o sacan beneficio de la prostitución, pero sin castigar a las mujeres. Quienes defienden las sanciones consideran que deberían centrarse en educación y en multas económicas. El 82,4% ve con buenos ojos la cárcel para los proxenetas y un 85,6% cree que esto desincentivaría la trata de mujeres y niñas.