Los personajes gordos en la ficción española: reducidos a clichés de comida y complejos
Un informe alerta de que la diversidad corporal es la "asignatura pendiente": "Hay poca representación y mucha estereotipación"
El III Informe ODA contra la gordofobia 2025 revela que la presencia de personajes con cuerpos gordos en el cine español ha caído hasta el 6,17%, mientras que en las series de ficción alcanza un 7,04%, cifras ligeramente inferiores a las registradas en 2023. Este documento, dado a conocer este martes, pone de manifiesto la persistencia de estereotipos en la industria audiovisual respecto a la diversidad corporal.
El estudio refleja que tanto en películas como en series, la diversidad corporal se retrata de forma casi anecdótica y basada en clichés. Por ejemplo, los hombres con cuerpos gordos suelen definirse a través de su relación con la comida, y las mujeres en esta categoría se vinculan principalmente con percepciones sobre su cuerpo. A pesar de esto, el 9,19% de los personajes en cine y el 9,21% en series poseen corporalidades no normativas, cifra que ha experimentado un leve crecimiento con respecto al año previo, cuando se situaba alrededor del 8%.
Para elaborar el informe, se analizaron 1.870 personajes de 102 películas y 79 temporadas de 78 series estrenadas en 2024. Este pequeño aumento se atribuye principalmente a la inclusión de personajes masculinos con otras corporalidades disidentes. Los géneros en los que más aparecen estos personajes son la comedia, mientras que están casi ausentes en categorías como la fantasía o la ciencia ficción.
El informe también señala que la mayoría (55%) de los personajes con corporalidades no hegemónicas carecen de tramas propias. Además, solo un reducido porcentaje supera el Test de Bechdel: un 14,29% en cine y un 18,63% en series. En total, los personajes con cuerpos normativos representan el 90%, mientras que los gordos constituyen un 6% y otras corporalidades suman un 2%.
Asimismo, se denuncia que ficciones como La virgen roja y Las abogadas han eliminado la gordura de personajes históricos, lo que contribuye a perpetuar una imagen gordofóbica en el imaginario colectivo.
Análisis según género, edad y clase social
En relación con el género, la representación de hombres con corporalidades no convencionales predomina. En cine, los hombres gordos suponen el 7,94% y con otras corporalidades el 2,48%, frente a un 4,17% y 3,63% respectivamente en mujeres. En el ámbito de las series, el 8,52% de personajes masculinos son gordos y un 2,39% presentan otra corporalidad, comparado con un 5,21% y un 1,93% en mujeres.
Por otro lado, la inclusión de personajes no binarios es casi inexistente en el cine y se limita a tres casos en la ficción seriada. Respecto a la edad, la mitad de las corporalidades no hegemónicas están en personajes mayores de 50 años. No se identifica presencia de personajes gordos menores de 13 años y la diversidad corporal escasea en ficciones destinadas al público joven. Por tanto, el informe de ODA resalta que la edad es un factor decisivo en la interpretación y representación de diferentes corporalidades.
En cuanto a la clase social, existe un contraste entre medios. En el cine predominan personajes con corporalidades no normativas que pertenecen a clases bajas, mientras que en las series ocurre lo contrario, primando los personajes con cuerpo diverso de clases altas.
Personajes con discapacidad y racialización
El estudio aborda además cómo se representan a las personas con discapacidad, indicando que suelen ser percibidas en otras corporalidades disidentes. En el cine, por ejemplo, hay más personajes con discapacidad que también presentan diversidad corporal frente a aquellos con discapacidad y cuerpos normativos. Sin embargo, en la ficción seriada la tendencia se invierte.
La intersección entre discapacidad y gordura es escasa, con únicamente un personaje en cine y tres en series. Anna Marchessi, actriz que participó en la presentación, criticó que la industria se rija por "etiquetas" y reclamó un mayor desarrollo de personajes complejos para personas con discapacidad, sin que su papel esté exclusivamente vinculado a dicha condición.
En cuanto a la racialización, la ficción televisiva muestra un descenso notable, pasando de diez personajes en 2023 a tres en 2024, mientras que el cine experimenta un aumento de cuatro a nueve casos. La mayoría de estos personajes se sitúan en roles secundarios, con solo tres contemplados como protagonistas con tramas definidas.
Finalmente, los personajes LGBTIQA+ con corporalidades diversas siguen siendo poco habituales. En 2024, solo se contabilizaron dos personajes queer gordos y cuatro con otras corporalidades en cine, mientras que en series aparecieron tres personajes queer gordos (uno de ellos presente en las estadísticas de trans y bisexualidad) y dos con otras corporalidades. ODA señala que esta escasa representación está relacionada con la asociación predominante de las tramas LGBTIQA+ al interés romántico, y con la idea extendida de la gordura como una condición asexual.