El Supremo fija para el 26 de enero la comparecencia voluntaria de ‘Alvise’ por acoso
Sus dos compañeros de lista se han querellado contra él denunciando una "continua campaña de hostigamiento" en redes sociales
El Tribunal Supremo ha fijado para el 26 de enero la declaración del eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, en una causa en la que se le atribuye de forma indiciaria un presunto acoso contra los otros dos eurodiputados que concurrieron en su candidatura.
La citación figura en una providencia del magistrado instructor Manuel Marchena, según ha informado Europa Press. El instructor adopta esta decisión después de que 'Alvise' haya manifestado, según se indica, su disposición a comparecer de manera voluntaria.
El paso se produce en un momento en el que el magistrado ya había planteado a 'Alvise' si aceptaba acudir a declarar antes de que el Parlamento Europeo pueda otorgar la autorización correspondiente, una vez presentada una querella en su contra por los eurodiputados Diego Solier y Nora Junco por presuntos delitos de acoso y revelación de secretos.
- Declaración ante el Supremo y trámite previo
- Una cuarta investigación en el alto tribunal
- Denuncia por hostigamiento y argumentos del tribunal
Declaración ante el Supremo y trámite previo
La providencia de Marchena llega tras el ofrecimiento de comparecencia voluntaria por parte de 'Alvise'. El instructor, según consta, se dirigió al eurodiputado para conocer su disponibilidad antes de que la Eurocámara se pronuncie sobre el suplicatorio o autorización necesaria.
La causa tiene su origen en la querella presentada por Diego Solier y Nora Junco, que atribuye a 'Alvise' presuntos delitos de acoso y revelación de secretos. En este contexto, el Supremo acordó la citación para el 26 de enero.
El alto tribunal ya había acordado admitir a trámite la querella contra el líder de SALF, en línea con el criterio de Fiscalía. El escrito se interpuso el 27 de junio por los dos eurodiputados, que posteriormente abandonaron el partido.
Tras su salida, Solier y Junco pasaron a integrarse en el grupo parlamentario de Conservadores y Reformistas Europeos, encabezado por el partido Hermanos de Italia de Giorgia meloni.
Una cuarta investigación en el alto tribunal
Este procedimiento se suma a otras actuaciones ya abiertas en el Tribunal Supremo contra 'Alvise'. Con esta, son cuatro las causas dirigidas por el alto tribunal.
Hasta la fecha, 'Alvise' estaba encausado por la difusión de una PCR falsa del exministro de Sanidad y actual presidente catalán, Salvador Illa.
Además, existe otra causa por el presunto acoso en redes sociales a la fiscal coordinadora de delitos de odio, Susana Gisbert.
La relación de procedimientos incluye igualmente una investigación por la presunta financiación ilegal de SALF, por los 100.000 euros que recibió del empresario Álvaro Romillo, alias 'CryptoSpain'.
Denuncia por hostigamiento y argumentos del tribunal
En su querella, Solier y Junco sostuvieron que sufrían una "continua campaña de hostigamiento" en redes sociales a raíz de mensajes publicados por 'Alvise' sobre ellos, tanto en un 'podcast' como en un canal de Telegram. También afirmaron que llegaron a "temer por su integridad física" al difundirse el lugar en el que estaban o al que se dirigían.
Según relataron, tras la filtración de sus direcciones de correo electrónico, sus números de teléfono y sus perfiles en redes, recibieron una cantidad "ingente" de mensajes ofensivos y/o amenazantes. En su exposición, esa situación les generó una "continua sensación de inseguridad" y les llevó a modificar "sus hábitos o rutinas".
El Supremo recoge que, ante ese escenario, cerraron algunas de sus redes sociales y, en otras, limitaron los comentarios de terceros. También dejaron de atender llamadas de números desconocidos y comenzaron a recibir "miles" de correos electrónicos con insultos y amenazas.
Los querellantes indicaron igualmente que el impacto afectaba de forma "significativamente" a su "labor parlamentaria y la propia de su ordinaria vida familiar", además de mantener un "constante miedo o intranquilidad" ante la posibilidad de ser abordados por la calle por desconocidos.
Al valorar los hechos, la Sala de lo Penal apreció que la conducta atribuida a 'Alvise' podría encajar en esos delitos, "habida cuenta de las explícitas llamadas del mismo --ya personalmente en el mencionado podcast, ya a través del canal de la aplicación Telegram que lleva su nombre y que, indiciariamente, él mismo gestiona o dirige-- a que un grupo muy numeroso de seguidores expresara y desarrollara una actitud repetidamente hostil" hacia los eurodiputados.
Para el tribunal, "aparece indiciariamente justificado que a través de los mencionados canales, y para llevar a término su inicial propósito", 'Alvise' "pudo haber facilitado y hecho público aspectos personales e identificativos concernientes a dichas personas".
El Supremo añadió que la actuación habría continuado "sin que cesara en su actitud después de que muchos de sus seguidores hubieran reflejado explícitamente la intención de alterar el normal desarrollo de vida de los querellados, reiterando sus llamamientos a que resultaran hostigados como reacción a su posición política".
En esa misma línea, el TS apreció "una intención voluntaria y consciente de comprometer, de manera significativa, el normal desarrollo de la vida cotidiana de sus víctimas, a partir de la persecución que pudieran desplegar las numerosas personas que llegaran a sentirse concernidas por su llamamiento público".
Entre los elementos citados en la causa figura una intervención en el podcast 'Eclécticos Worldwide'. En ella, 'Alvise' afirmó: "Perseguidles y pedirles explicaciones. Y si tenéis que gritarle en un bar que eres un criminal, que eres un corrupto y que has votado a favor del rearme, tenéis que hacerlo vosotros, porque no lo puedo hacer yo, lo tiene que hacer la gente que nos ha votado", según dijo el pasado 20 de abril.