Un auténtico “milagro” en la granja avícola Azahar de Arcos

Aunque el desbordamiento del río Guadalete inundó toda su explotación y otras contiguas, el agua no alcanzó a las gallinas 
El matrimonio no daba crédito al “milagro” con sus gallinas./ MACÍAS.
El matrimonio no daba crédito al “milagro” con sus gallinas./ MACÍAS.

Dentro de los testimonios recabados estos días con motivo del temporal, algunos realmente escalofriantes, ha llamado especialmente la atención el verdadero “milagro” ocurrido en la granja Azahar, archiconocida en Arcos por abastecer de huevos a la población y a sus comercios.

La crecida del río Guadalete amenazó seriamente esta explotación avícola, afectando a enseres, herramientas, máquinas... Todavía hoy los daños saltan a la vista.

La vivienda del matrimonio Manuel Morales y Loreto de la Rosa se vio igualmente afectada, con el agua alcanzando casi un metro de altura. Sin embargo, la familia no ha parado de recibir ayuda para que volviera lo antes posible a la normalidad. Loreto explicaba a este medio que todavía se siente muy emocionada por el grado de respuesta de sus vecinos. A día de hoy, aún seguía secando con un secador de pelo las fotografías mojadas que dan testimonio de su vida.

Hablaba de un auténtico milagro -se confiesa mujer creyente’ porque el agua entró en toda la finca, y provocó incluso daños más graves en parcelas contiguas de sus vecinos “donde se ha perdido todo”.

Un milagro porque el agua se abrió literalmente en la nave donde están las gallinas ponedoras, como el fenómeno bíblico que narra la apertura del mar Rojo para dejar pasar a Moisés durante el éxodo de Egipto.  Loreto de la Rosa decía que se puede ser más o menos creyente, pero que esa fue la situación que vivió en primera persona. Las gallinas, efectivamente, se salvaron de auténtico milagro.

Como otras explotaciones agrarias y ganaderas, en esta granja todo esa faena a día de hoy, pero ya menos “gracias a Dios”.