El Barrio Bajo de Arcos exige recuperar su puente de San Miguel para recobrar la normalidad
El PSOE e IU han llevado la voz cantante en la concentración vecinal a la entrada del puente de San Miguel de Arcos para reivindicar una obra que reabra el acceso sobre el río Guadalete al paso peatonal y a la circulación de vehículos después de su rotura hace exactamente un año. A lo largo de esos 365 días, vecinos, negocios y servicios como el transporte urbano y escolar se han visto agraviados al no poder disponer de un puente que comunica el Barrio Bajo con la zona de Los Cabezuelos -al otro lado del río- y con varias barriadas rurales.
La lluvia no fue obstáculo para que más de medio centenar de vecinos se reunieran, pancarta en mano, para exigir al equipo de Gobierno información y una actuación que parece demorarse en el tiempo a expensas -explica el propio alcalde, Miguel Rodríguez- de un convenio que implique a varias administraciones dado el enorme coste de la obra, cifrada en casi tres millones de euros. Sin embargo, ante vecinos y medios comparecieron, en primer lugar, la secretaria General del PSOE, Ana Carrera, para reprochar que a día de hoy se desconozca si existe un proyecto, si en realidad se puede rehabilitar o es preciso construir un nuevo puente, el coste exacto, los posibles plazos y los pasos dados a este respecto por el equipo de Gobierno. Por ello, apuntaba a la incertidumbre de la vecindad del Barrio especialmente. Asimismo, lanzaba la dura acusación contra el ejecutivo por la posible retirada en algún comercio del listado con las firmas del barrio. De hecho, se estima en más de 1.000 firmas las recopiladas hasta ahora. También acusaba al Gobierno municipal de retirar las pancartas colocadas en el mismo puente.
Carrera lamentaba que no se refleje en el borrador de presupuestos de Diputación y en las cuentas generales de la Junta partida alguna para esta obra, lo que denota, explica, una posible falta de gestión. Asimismo, criticaba que se rechazara en el Pleno su propuesta para ayudar económicamente a los negocios afectados. Y dijo al alcalde que “el Barrio Bajo no se quedará callado”, sumando al caso del puente el reciente cierre de la oficina de Caixabank con un importante impacto en los servicios al barrio. Carrera terminó ofreciéndose al Gobierno para llamar a las puertas de las administraciones y auguró nuevas concentraciones en el Barrio Bajo “porque se siente abandonado y desprovisto de oportunidades”.
Tanto Ana Carrera como Manuel Durán Panal (IU) se comprometieron a trasladar de nuevo al Pleno municipal alguna moción que arroje luz por parte del equipo de Gobierno, aunque el segundo advirtió que su grupo ya había pedido con anterioridad a la rotura del puente que se realizaran tareas de mantenimiento que, a todas luces, han brillado por su inconstancia a lo largo de los más de cien años de esta infraestructura colgante. Panal diría que “hay solución si los partidos vamos de la mano y nos movilizamos”.
En el otro lado, cabe recordar, que el propio alcalde admitía hace unos días que no se vislumbra una solución a corto plazo porque su intención es implicar al menos a las administraciones provincial, autonómica y estatal, aunque también lamentaba que el Gobierno de la nación no le haya contestado a sus requerimientos telemáticos. Sin embargo, estaba convencido de la ayuda de la Junta de Andalucía. Lo dijo en presencia de la delegada territorial de Fomento en Cádiz.