Devoción por el Perdón
Las centenarias puertas de la Basílica Menor de Santa María de la Asunción se abrieron de par en par mostrando la cruz de guía y los faroles que anuncian el esperado comienzo de la procesión del Miércoles Santo arcense. El crucificado del templo ha contemplado desde su atalaya mortal, cabizbajo, el gentío congregado en el atrio parroquial. También en balcones, ventanas y azoteas. La hermandad del Santísimo Cristo del Perdón ha comenzado su estación penitencial en el momento en que paró el viento que azotó la ciudad toda la jornada. Corrían las ocho de la tarde y ha sido un regalo divino para que el largo cortejo de penitentes de blanco y morado culmine la procesión como se ha inaugurado en un tiempo claramente primaveral.
Junto a la imagen del Cristo, las de San Juan Evangelista y su Madre, María Santísima de la Piedad, luce un terno del siglo XVII bordado y con tocado de hilo de plata, su manto de estrellas y su corona de plata del siglo XVIII; enseres que dan cuenta de su antigüedad y de cómo sus hermanos han logrado conservar ese rico patrimonio. La imagen de San Juan Evangelista se muestra con una túnica de terciopelo verde con encaje beige y mantolín rojo bordado, portando su característica pluma de plata y su simbólico pergamino evangélico. Tres imágenes que evocan el episodio bíblico donde Jesús ya está clavado en su cruz como el momento álgido de su terrible sufrimiento. El conjunto se exhibe sobre los bellos exornos florales cuyo trabajo confía desde hace años la hermandad al artista floral Carlos Sampalo.
Tras el siempre complicado descenso por las gradas de Santa María, la hermandad enfila Deán Espinosa y Cuesta de Belén para detenerse una vez más en la iglesia de San Juan de Dios donde mora su homónimo de la Vera Cruz. Seguirá su camino Cuesta del Pilar abajo, Romero Gago, calle Alta y regresar luego Corredera arriba hasta el casco antiguo para desfilar ante el palco oficial. Buen trabajo de los costaleros bajo el dorado paso del Señor, con la dirección del propio hermano mayor y recientísimo pregonero de la Semana Santa de este año, José Raúl Zarzuela Delgado.
Como viene ocurriendo desde el mismo Domingo de Ramos, a lo largo de la mañana se han sucedido las ofrendas florales, desde la realizada por el alcalde Miguel Rodríguez y su equipo hasta la del PSOE, pasando por las de Cáritas parroquial y la hermandad de la patrona de Arcos, la Virgen de las Nieves, que comparte templo con la cofradía del Perdón.