Una finca ubicada en Barbate escondía 200 petacas de gasolina listas para abastecer narcolanchas
La operación, desarrollada este fin de semana, se saldó con tres detenidos y la incautación de 200 garrafas, motores y una embarcación panelable.
Una finca ubicada en Barbate se utilizaba como punto estratégico para almacenar y distribuir combustible destinado a embarcaciones de alta velocidad (EAV) vinculadas a redes del narcotráfico que operan en el Estrecho. Así lo ha confirmado la Guardia Civil, que durante la noche del pasado fin de semana llevó a cabo un operativo coordinado que culminó en la incautación de 200 petacas, dos motores fueraborda y una embarcación panelable desmontada preparada para su ensamblaje y uso inmediato.
La operación se enmarca en un despliegue más amplio de la Comandancia de Cádiz frente a las estructuras logísticas que permiten a las narcolanchas mantener largas rutas de navegación y reabastecimiento en alta mar. Durante el fin de semana, los agentes han logrado intervenir un total de 590 petacas de gasolina y cinco embarcaciones, lo que equivale a más de 16.000 litros de combustible retirados de los circuitos que nutren al narcotráfico.
El dispositivo desplegado en Barbate movilizó a casi una treintena de efectivos, con apoyo de unidades por tierra, vigilancia aérea y control marítimo. La actuación permitió no solo la incautación del material, sino también la detención de tres personas acusadas de delitos de contrabando y tenencia de sustancias inflamables, al manipular grandes cantidades de combustible con riesgo para la seguridad pública.
Las conocidas como “guarderías de petacas” son puntos clave en la cadena logística del narcotráfico. En ellas se ocultan garrafas de gasolina, motores y piezas de embarcaciones que pueden montarse, reabastecer y salir hacia la costa en cuestión de minutos, evitando la vigilancia directa de la costa y dificultando la respuesta operativa.
Fuentes de la Guardia Civil señalan que el objetivo prioritario es cortar la logística, “porque sin combustible, sin motores y sin puntos seguros de reabastecimiento, las narcolanchas pierden capacidad operativa en el Estrecho”.
La Comandancia ha reafirmado su compromiso de continuar con dispositivos continuados en la Bahía de Cádiz para debilitar las redes que sostienen la actividad de las EAV, tanto en mar como en tierra.