Redes que salvan orcas: Barbate, epicentro de un proyecto internacional de conservación marina

Visita de la delegada, Gema Rivera.
El proyecto, liderado por WeWhale, Iberian Orca Guardians y Sea Shepherd Francia, tiene como objetivo la protección de la población de orcas ibéricas

En el Puerto de Barbate, las redes de pesca que un día surcaron el mar vuelven a tener vida. Ya no sirven para capturar peces, sino para salvar orcas. Es el espíritu del proyecto “Save Iberian Orcas”, una iniciativa internacional que ha encontrado en el municipio gaditano un aliado clave para su desarrollo.

El proyecto, liderado por WeWhale, Iberian Orca Guardians y Sea Shepherd Francia, tiene como objetivo la protección de la población de orcas ibéricas, una especie amenazada que habita entre el Golfo de Cádiz y el Estrecho de Gibraltar. Su labor combina la investigación científica, la educación ambiental y la acción directa, mediante el monitoreo diario de los grupos de orcas y la retirada de artes de pesca abandonadas y basura marina que representan un grave riesgo para su supervivencia.

Una de las vertientes más originales del proyecto es su apuesta por la economía circular. Las redes de pesca en desuso, en lugar de acabar en vertederos o flotando en el mar, son recogidas, clasificadas y transformadas en objetos sostenibles. Una empresa alemana se encarga de su tratamiento y confección en Portugal para convertirlas en pulseras solidarias, cuya venta sirve para recaudar fondos destinados íntegramente a la campaña de protección de las orcas.

En Barbate, esta labor cuenta con el impulso de la Consultora Ambiental Trafalgar S.C.A., integrada por María Dolores Iglesias y Ana Lorenzo, quienes han logrado dar una segunda vida a estos materiales. Su primera acción destacada fue la recogida de 140 kilos de redes de arrastre de un barco barbateño que cesó su actividad, un gesto que marcó el inicio de una colaboración ejemplar. Desde entonces, trabajan también en la transformación artesanal de redes de cerco en cortinas, bolsos y piezas de joyería, demostrando que la sostenibilidad puede tener una identidad local y creativa.

El proyecto cuenta con un notable respaldo en Alemania, donde ha conseguido una gran difusión mediática y el apoyo de figuras públicas como la cantante Sarah Connor, conocida por su compromiso con la defensa del medio ambiente. Junto a su socio Janek Andre, fundador de WeWhale, Connor se ha convertido en una de las voces más activas de la campaña en defensa de las orcas ibéricas.

Durante una reciente visita al Puerto de Barbate, Janek Andre ha presentado la iniciativa a Gema Rivera, delegada de Sostenibilidad y Medio Ambiente del Ayuntamiento, que quiso conocer de primera mano el trabajo que se desarrolla desde la localidad. Rivera destacó la importancia de implicar a las administraciones y la ciudadanía en proyectos de este tipo:

“Desde Barbate mostramos nuestro firme apoyo a Save Iberian Orcas, un ejemplo de cómo la conservación marina y la economía circular pueden ir de la mano. Las orcas son parte de nuestro patrimonio natural y su protección es una responsabilidad compartida”, señaló la delegada.

El Ayuntamiento de Barbate ha aprobado mociones de apoyo al proyecto, reconociendo la relevancia de su labor y la necesidad de proteger una especie emblemática del Estrecho de Gibraltar.

El municipio barbateño se consolida así como un referente en la defensa del medio marino, no solo por su vinculación histórica con la pesca, sino también por su compromiso con la innovación ambiental. Proyectos como Save Iberian Orcas demuestran que la colaboración entre entidades locales, científicas y sociales puede generar un impacto real en la conservación de los océanos.

“Es motivo de orgullo que iniciativas de alcance internacional tengan su base en Barbate y que desde aquí se impulsen acciones para proteger nuestras costas y sus habitantes más emblemáticos”, concluyó Rivera.

Las pulseras solidarias pueden adquirirse a través de la página web del proyecto, convirtiéndose en un pequeño gesto con un gran mensaje: cada red rescatada del mar puede convertirse en una nueva oportunidad para las orcas del Estrecho.