“Como sevillano reconozco que sólo hay una cosa superior a ser de Sevilla, que es ser de Cádiz”
El actor y director Paco León recibe este domingo el Premio de Honor de South International Series Festival
“Es muy raro lo de recibir un Premio de Honor, que ya te pone en el sitio de vieja gloria, a mí que me siento aún joven promesa”. Con humildad y, cómo no, con humor comenzó el actor y director Paco León su intervención de este domingo ante los medios previa a recibir el Premio de Honor de la tercera edición de South International Series Festival en el Gran Teatro Falla.
El actor y director sevillano, que presenta en el festival Aída y vuelta, la película que supondrá el reencuentro de los personajes de la célebre serie de televisión Aída, se considera “un privilegiado por sentirme profeta en mi tierra, donde se me quiere y se me honra así” y también “por cómico, que son muy poco premiados. Me siento reconocido y querido por las dos partes”.
Acompañado por el director de South, Carles Montiel, Paco León expresó su devoción por esta tierra, asegurando que “como sevillano reconozco que sólo hay una cosa superior a ser de Sevilla, que es ser de Cádiz. Esto es la capital del ingenio. Si la gente hubiera monetizado, como he hecho yo, su habilidad para la comedia, aquí serían todos multimillonarios. Sería esto Mónaco”, aseveró.
Precisamente sobre su vis cómica giró gran parte de su intervención. A preguntas de los periodistas, explicó que su primer contacto con la comedia “para mí fue una sorpresa, lo descubrí como Spiderman cuando le pica la araña. En segundo de Interpretación tenía una escena de una cena en la que hacía de camarero y cada vez que salía la gente se reía. Era una cosa muy rara. La comedia es una alquimia muy rara y después de mucho tiempo dedicándome a esto aún hay cosas que no sabes por qué funcionan”.
Además, el sevillano incidió en que, según su criterio, “la comedia tiene que estar rellena. Tiene que tener valores, poesía, humanidad”. En este contexto, respecto al compromiso social que impera en su gremio, afirmó que “hay gente muy implicada, yo me comprometo con lo humano”. Y ante lo que está pasando en Gaza “aunque sea algo que muchos quieren politizar, se trata de una cosa humana insoportable, que no se puede tolerar”.
Cuestionado por los trabajos que le han marcado en su carrera, recordó a la Raquel Revuelta de Homo Zapping, al Luisma de Aída, “una mochila muy lujosa, difícil de llevar pero orgulloso”, y a sus primeras experiencias en la dirección con Carmina. “Son los comienzos, semillas que han ido dando más frutos”, señaló.
Un camino que le lleva ahora de vuelta al ficticio barrio de Esperanza Sur de nuevo junto a Melani Olivares, Carmen Machi, Miren Ibarguren, Mariano Peña, Pepe Viyuela o Eduardo Casanova para cumplir una doble función, pues además de ponerse de nuevo en la piel del Luisma será el encargado de dirigir Aída y vuelta. “Ha sido un ejercicio de malabares sobre todo. Reproducirlo todo ha sido muy fuerte y muy interesante”, sentenció.