Tras la lluvia, las palabras
"La Poesía es el refugio donde aprendemos a nombrar lo que duele y a reconocer lo que aún no sabíamos que estaba en nosotros", con esta premisa nace 'El día que dejó de llover', primer libro de Gloria Sacaluga Rosales, que acaba de cumplir uno de sus sueños con esta publicación de prosa poética que no sólo contiene poemas, sino que incluye algunos textos.
Como un balcón abierto a la luz y a la vida se presenta el libro de una gaditana que escribe "desde niña". "No me recuerdo sin escribir y siempre recopilaba los poemas en cuadernos con la ilusión de que algún día se convirtiesen en un libro", cuenta Gloria Sacaluga a VIVA CÁDIZ. "Hace unos años empecé a pasarlos todos al ordenador y de ahí fui seleccionando los que más me gustaban, así que hay poemas escritos desde hace siete años hasta ahora", aclara aún con el tacto del libro recién impreso en sus manos.
"El día que dejó de llover es una invitación a mirar de frente la calma después del caos, a reconciliarse con la pérdida y con uno mismo", anima al lector la sinopsis de la obra, cuyos poemas son como "vueltas a casa, una manera de recordar que después de la lluvia siempre llega la claridad".
"Siempre he escrito, desde que tengo uso de razón, de pequeña escribía cuentos hasta que empecé con la poesía porque me ayudaba a crear posteriormente las letras de las canciones que compongo", explica la joven autora, aficionada a leer tanto a poetas clásicos como a otros más actuales. "Uno de mis sueños desde pequeña era escribir libros", recalca orgullosa tras alcanzar esta meta.
En las páginas de este libro, el lector encontrará "mi forma de sentir y de vivir". "Hablo del amor en todas sus formas, de la pérdida, el duelo, la felicidad, la calma...", explica Gloria Sacaluga, que, antes de presentar oficialmente el libro tras las Fiestas, se encarga de la venta directa de los primeros ejemplares a través de sus redes sociales.
"Espero que los lectores sientan que cada poema es un refugio, que lean versos que les hagan experimentar sentimientos, que puedan interpretarlos y sentirlos suyos porque, al final, eso es lo bonito de la poesía", desea Gloria Sacaluga, que tiene una cosa bien clara: "continuaré escribiendo", para seguir alcanzando metas y cumpliendo sueños a través de las palabras.