AIG acusa a Bruno García de “mentir” sobre la incorporación de los autobuses híbridos en Cádiz
La formación critica que el alcalde intente desacreditar la gestión anterior y denuncia el “pésimo estado” del servicio de transporte urbano
El grupo municipal Adelante Izquierda Gaditana (AIG) ha acusado este sábado al alcalde de Cádiz, Bruno García, de “mentir” sobre la incorporación de los seis autobuses híbridos al servicio de transporte urbano en 2022, asegurando que el regidor “ha sido pillado otra vez faltando a la verdad”.
Según la coalición, el alcalde sostuvo que la contratación verbal de estos vehículos “se llevó a cabo prescindiendo del procedimiento legalmente establecido”, lo que implicaría una contratación verbal sin sujeción a procedimiento alguno. No obstante, AIG sostiene que esta afirmación “queda desmontada” por un informe técnico municipal de marzo de 2022, que forma parte del expediente de reconocimiento de deuda con la empresa Tranvía, aprobado en pleno ese mismo mes.
El documento, elaborado por el responsable del área de Movilidad, recoge cuatro escritos de Tranvía remitidos al Ayuntamiento entre enero de 2020 y octubre de 2022, en los que se informaba de la necesidad de renovar la flota y se comunicaban las altas y bajas de los nuevos vehículos híbridos. “Existen nada menos que cuatro comunicaciones oficiales, por lo que una vez más han pillado a Bruno García con el carrito del helado”, ha señalado el grupo de izquierdas.
AIG critica que el alcalde “pierda tiempo en desacreditar la gestión anterior” en lugar de mejorar un servicio público que califican de “más deficiente que nunca”. Además, denuncia la falta de transparencia del actual Gobierno local, al que reprocha la ausencia de informes sobre proyectos como Cádiz Fenicia y Cádiz Romana, o sobre la planificación de la empresa de limpieza.
La formación adelanta que pedirá en la comisión informativa del lunes que el informe de Movilidad se incorpore al expediente que irá al Pleno ordinario de octubre, y reprocha al Ejecutivo del PP que “no haya aprobado aún la estructura de costes ni el transporte público”.
“El servicio de autobuses urbanos es más caro y malo que nunca”, concluye AIG, que reclama al equipo de Gobierno “centrarse en ofrecer a la ciudadanía un transporte digno y dejar de desviar el foco con mentiras”.