Bruno García asegura que la guardería municipal funciona con normalidad pese al desprendimiento en su fachada
El alcalde de Cádiz sale al paso de las denuncias de Autonomía Obrera y garantiza la seguridad del inmueble
Autonomía Obrera denunció este miércoles en sus perfiles de redes sociales “riesgo de derrumbe” de la fachada del edificio de la Escuela Infantil Municipal Santa María. El sindicato advertía en su publicación de que el pasado 24 de diciembre el delegado municipal de Asuntos Sociales y Familia, Pablo Otero, “presumía de instalaciones”, al anunciar que se habían llevado a cabo mejoras en el inmueble con la que “reforzamos nuestro compromiso con la Educación Infantil y con la mejora continua de las infraestructuras municipales destinadas a la atención y el cuidado de los más pequeños”. Entre dichas actuaciones, Otero destacó que “se han creado nuevas zonas de juego y se han realizado mejoras en accesibilidad y en los sistemas de seguridad, cumpliendo estrictamente con la normativa vigente”.
Sin embargo, Autonomía Obrera muestra fotografías con andamios frente al edificio e insiste en que el desprendimiento del otro día evidencia “que el Ayuntamiento solo ha lavado la cara de la Escuela Municipal” y tacha de “chapuza” los trabajos ejecutados. El alcalde, Bruno García, ha admitido el incidente de hace unos días, cuestionado sobre la crítica de Autonomía Obrera, pero ha rebajado la alerta.
El primer edil ha remarcado que “Bomberos, en colaboración con la Delegación Municipal de Urbanismo, llevó a cabo labores de resanado de la fachada y se cerro parte del patio exterior” para garantizar la seguridad de los pequeños, personal docente y viandantes, pero ha remarcado que el funcionamiento de la guardería se desarrolla con total normalidad.
Asimismo, ha explicado que ya se han llevado a cabo las primeras labores de resanado para evitar nuevos desprendimientos de la cornisa y los equipos técnicos de la Delegación Municipal de Educación trabajarán con la mayor celeridad posible para rematar la actuación.