Emotivo homenaje en memoria de Fernando Vargas Bettini, un "artesano en mayúsculas" de Cádiz
Fernando Antonio Vargas Bettini llegó a Cádiz en 2004, tras un breve paso por Jerez y Ubrique y toda una vida dedicada a la marroquinería. Aunque para entonces ya superaba los 50 años, su ilusión, dicen sus allegados, era la de un principiante y gracias a ella comenzó a hacerse un hueco en este entonces floreciente sector en la ciudad. Acompañado por su mujer, Carola, y sus hijos, Fernando comenzó a ofrecer el fruto de su ingenio y esfuerzo en el Mercado del Paseo Marítimo, el Mercado Andalusí, el Mercado de Cruceros o la Galería Artesanal del Pópulo, hasta establecerse en la calle Posadilla con una tienda taller especializada en bolsos y carteras de piel. Gracias a su marca Manos Gaditanas, son muchos a lo largo de estos años los que se han llevado un pedazo de la cultura artesanal de la ciudad. Su figura, y sobre todo su entusiasmo, fueron también muy importantes para el desarrollo del sector en la localidad gaditana.
Por todo ello, este jueves fueron muchos los amigos y compañeros que arroparon a la familia de Fernando Vargas Bettini en el acto de homenaje organizado por el Ayuntamiento de Cádiz en su memoria. El Salón de Plenos municipal acogió un evento presidido por el alcalde, Bruno García, y la teniente de alcalde de Comercio y Artesanía, Beatriz Gandullo, que guardaba además un importante vínculo personal con Fernando y su esposa.
Visiblemente emocionada, la edil aseguró que “hoy vivimos uno de esos días que luego una no olvida y que se quedan grabados para siempre. Vamos a rendir homenaje a un artesano en mayúsculas de nuestra ciudad. Le rendimos este homenaje porque su vida significó lo que representa la artesanía en esta ciudad: esfuerzo, constancia y amor por el trabajo bien hecho. Porque con sus manos construyó no sólo un oficio, sino también una forma de vida que hoy forma parte de Cádiz”, destacó Gandullo.
En el homenaje intervino también su viuda, María de los Ángeles Rizzo, conocida como Carola. “Sé que lo querían un montón, pero ahora veo que es muchísimo. No pudimos elegir un mejor sitio para venir. Seguimos en la ciudad, mis hijos y yo, con el legado que él nos dejó”, expresó.
Cerró el acto el alcalde de Cádiz, Bruno García, que se saltó el protocolo para ceder la palabra a Teófila Martínez, que guiada por Fernando y Carola puso en marcha numerosas iniciativas para el sector de la artesanía en la ciudad. “Hay que agradecer a todos los artesanos de esta ciudad y a los que vienen para compartir sus proyectos”, aseveró, para acentuar de Fernando “su constancia y el no desanimarse”.
Finalmente, el regidor gaditano puso en valor “la función pública que inició Fernando, su trabajo y su persona”, remarcando la importancia de “buscar referentes” y personas que, como él, “hacen que la vida sea mejor”.