VÍDEO | La viral deportividad de Boca de Priego ante el juvenil del Virgili: dejar de atacar ante decisiones polémicas
El equipo amarillo jugaba con dos expulsados en un partido con un claro protagonismo arbitral
El CD Virgili juvenil no está disfrutando de una buena temporada en el grupo 1 de la Primera Andaluza, donde marcha en la antepenúltima posición con siete puntos en otros tantos partidos disputados hasta el momento. Este domingo, los de Miguel Sánchez cayeron derrotados por 4-8 ante el Boca de Priego cordobés, que marcha en segunda posición con 16 puntos y una única derrota.
Sin embargo, más allá del resultado, el duelo disputado en el Francisco Blanca de la capital gaditana dejó la llamativa imagen de ver al equipo panadero defendiendo, a falta de cinco minutos para la conclusión del partido, con tan sólo dos jugadores de campo después de que Marco Castilla y David Santos fueran expulsados por los trencillas del choque, Oliver Forero y Kilian Cortés.
En un partido colmado de decisiones arbitrales rigurosas que desquiciaron tanto a los propios jugadores como a la grada, llegando incluso a detener el partido, la noticia del encuentro tuvo lugar en el 35'.
Justo antes, Adri Hilario, que se encontraba en el banquillo, vio la tarjeta roja por decirle "malísimo" al árbitro en mitad de una tensión que fue creciendo en la pista y en la grada.
Así, dos minutos después, David Santos realizó una entrada por la que vio la segunda amarilla, siendo expulsado y motivando, también, la protesta de Marco Castilla, que vio igualmente la segunda amarilla y el Virgili se vio, de pronto, con dos jugadores de campo para, durante dos minutos, defender los ataques del cuadro visitante.
Consciente de la rigurosidad de las decisiones, de que se trataba de un partido de juveniles y de que se había llegado hasta ese punto por medio de injusticias y de crear un caldo de cultivo innecesario, el cuerpo técnico de Boca de Priego pidió a sus jugadores no atacar, tocar el balón, incluso cediéndoselo a Virgili y dejar transcurrir el tiempo.
Todo ello con el resultado de 4-8 en el marcador y mientras los aficionados presentes en el pabellón rompían en aplausos y gritaban "esto es fútbol, árbitros".
De esta forma finalizó un partido que, tristemente, ha sido noticia por un contexto al que nunca se tenía que haber llegado pero que, en cualquier caso, dejó la positiva imagen de ver a un equipo darle la mano a otro, dejar a un lado a los árbitros presentes y unirse en favor del fútbol sala.