El acuerdo por el periodo de ejecución del nuevo hospital retrasa la firma del convenio de cesión del suelo
La voluntad de las administraciones públicas implicadas en la operación urbanística para que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) disponga de los antiguos terrenos de CASA para la construcción del nuevo hospital regional de Cádiz es incuestionable a estas alturas, de acuerdo con las declaraciones de las partes. Y la lealtad institucional con la que se conducen los protagonistas, una vez cerrada la polémica sobre los aprovechamientos urbanísticos, tampoco despierta ningún género de dudas.
Sin embargo, dos meses y medio después de la reunión técnica y política para abordar el convenio de cesión del suelo entre la Zona Franca de Cádiz, el Ayuntamiento de Cádiz y la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, sigue en el aire la fecha para su firma. El alcalde de Cádiz, Bruno García, insistió este lunes, durante la visita a la segunda fase de las obras de rehabilitación de los Depósitos de Tabaco, en que el documento será rubricado en breve. El primer edil argumentó que existen dificultades para cuadrar agendas y sostuvo que el texto está prácticamente ultimado.
No obstante, todo hace indicar que el retraso podría deberse a las diferencias entre el Ministerio de Hacienda y la Junta de Andalucía en relación con el periodo de ejecución del proyecto por parte de la Administración autonómica. Cabe recordar que Hacienda estima que dicho periodo no debe exceder los ocho años, plazo durante el cual pondría el suelo a disposición del SAS. La anterior consejera de Salud, Rocío Hernández, deslizó que serían necesarios doce años, un calendario que su sucesor, Antonio Sanz, da por válido.
Ninguna de las administraciones implicadas ha vuelto a pronunciarse públicamente sobre esta cuestión y Bruno García volvió a eludir este lunes referirse al asunto, probablemente porque el planteamiento no está aún consensuado. Y no se trata de una cuestión menor en una ciudad como Cádiz, donde convenios urbanísticos similares han quedado en el limbo, como el de Valcárcel, resuelto solo parcialmente gracias a la actuación de la Diputación, mientras no hay noticias del proyecto hotelero de Zaragoza Urbana.