“Cuando una niña crece en igualdad elimina el techo de cristal”
Pasado y futuro. El manifiesto del Consejo Municipal de la Mujer con motivo del Día Internacional de la Mujer ha querido dar voz “a la lucha histórica de las mujeres que nos antecedieron, de quienes alzaron la voz cuando hacerlo costaba la libertad, el trabajo o la vida” y “a las que ya no están”, pero también “a las que vendrán”.
“La igualdad no es solo un conjunto de leyes escritas en un papel, es el cimiento sobre el cual las niñas de hoy construyen su visión del mundo”, han defendido las asociaciones que integran el consejo durante el acto celebrado este domingo en la Plaza del Palillero.
El manifiesto remarca que, “cuando una niña crece en un sistema que legalmente le reconoce como igual elimina el techo de cristal interno y sus ambiciones no se ven limitadas por normas sociales discriminatorias”. Además, garantiza “la independencia económica”, por lo que es preciso reivindicar la “igualdad salarial legal para evitar que la brecha de género se convierta en pobreza femenina en el futuro”. Y el liderazgo de las mujeres “protegido por ley normaliza su participación en la toma de decisiones”.
“Cuando garantizamos la paridad jurídica, no solo estamos corrigiendo errores del pasado, sino pavimentando el camino para que las mujeres del mañana no tengan que luchar por los derechos que deberían ser inherentes”, insiste el texto consensuado por las organizaciones.
La representante de la asociación Agadi se ha detenido, en este punto, en “la doble discriminación que sufrimos las mujeres con discapacidad, relegadas históricamente a la invisibilidad, al silencio y la exclusión”. “No solo enfrentan desigualdades por ser mujeres, sino también por vivir en una sociedad que sigue siendo capacitista, inaccesible y profundamente desigual”. Para superar esta situación, ha reclamado “recursos y políticas públicas reales que garanticen su autonomía, su seguridad y su participación plena”.
Finalmente, el manifiesto ha servido para “enfatizar con mayor firmeza la necesidad de garantizar los derechos fundamentales”. “En este camino, reconocemos que el sistema de prostitución y la explotación sexual constituyen formas de violencia estructural que perpetúan la desigualdad. Nuestro compromiso es firme: la erradicación de la trata y el fin de la explotación sexual son requisitos indispensables para alcanzar una igualdad auténtica”, declaran las asociaciones, que confían en disfrutar un 8M “como merecemos”, sin que “nos sigan asesinando y maltratando a nosotras y a nuestros hijos”. “La igualdad no puede seguir esperando”, concluye el texto.