Lorena, madre de dos hijos, afronta un desahucio exprés en Cádiz: “No es justo”
Lorena Al-lal Ferreira mantiene el tipo durante gran parte de la conversación, pero, inevitablemente, rompe en llanto presa de la desesperación. Este lunes, la joven de 33 años, madre de dos hijos, uno de 5 años y otro de 17, afronta un desahucio exprés. “Tengo las carnes abiertas, llevo días sin dormir, me veo en la calle con mi familia”, lamenta entre sollozos, frustrada por la falta de respuesta municipal y de una alternativa habitacional.
Sobre el papel del Ayuntamiento, apunta que solo recibió ayuda económica durante tres meses para pagar el alquiler de su piso en la calle José de Dios, 5, cuando no podía hacer frente a sus obligaciones tras quedar en paro, hace casi dos años. El viernes, volvió a reclamar amparo a Servicios Sociales infructuosamente, y en el registro de vivienda pública ocupa el puesto 153.
Respecto a las opciones de las que dispone, descarta la única posible, su madre, porque cohabita con sus tres hermanos y “ella ya duerme en el sofá de su propia casa”. Sin pensión alimenticia, los únicos recursos con los que cuenta son unos 250 euros del Ingreso Mínimo Vital y otro tanto por ayuda familiar. Fue empleada en la pasada campaña navideña en un comercio, pero vuelve a estar sin trabajo.
Hoy tratará de evitar el lanzamiento ‘in extremis’ presentando el informe de vulnerabilidad en el juzgado. Sin embargo, no tiene esperanza. Lorena sostiene que fue engañada por la administradora de fincas, y asegura que llegó a un acuerdo verbal con la propietaria del inmueble para saldar lo que debía “poquito a poco”, pero decidió finalmente desahuciarla para ponerlo a la venta.
“No sé lo que haré”, admite, si se consuma su salida, sin explicarse todavía la coyuntura delicada que atraviesa: “Llevo trabajando toda mi vida, nunca había necesitado una trabajadora social, me han venido las cosas mal, no es justo”.