La odisea de Marouane: De llegar a Algeciras como polizón en los bajos de un camión a policía local de Sevilla
La historia de integración y esfuerzo de Marouane Chhayby Braik ha acaparado el foco en el reciente acto conmemorativo de la Policía Local de Sevilla. El joven, que llegó a España como menor no acompañado desde la ciudad marroquí de Kinetra, cerca de Rabat, ha conseguido convertirse en funcionario de este cuerpo policial, un logro que ha sido puesto como ejemplo por el Ayuntamiento hispalense.
El nuevo agente ha relatado en un emotivo vídeo que su principal motivación era "salir de Marruecos, llegar a España y buscar un futuro mejor". Ha explicado que, tras varios intentos, logró cruzar desde Tánger hasta el puerto de Algeciras oculto en los bajos de un camión.
Marouane ha recordado el momento de su llegada a territorio español, cuando la policía le recogió y fue trasladado a un centro de menores. Posteriormente, acabó en Sevilla, donde una vez alcanzada la mayoría de edad pasó a residir en un piso para extutelados.
Su camino hacia el servicio público se ha consolidado en Sevilla, donde, al vivir junto a los Salesianos, ha notado un apoyo que le ha permitido completar la ESO. El agente ha confesado que solo ha llorado en dos ocasiones: la primera "cuando estaba debajo de un camión" y la segunda "cuando me dijeron que acababa de aprobar una oposición".
Hoy, el agente disfruta de su trabajo y de la acogida de sus compañeros. Marouane, hijo de un pastelero y un ama de casa, se ha convertido en un referente que, en sus propias palabras, sorprende gratamente a las personas de origen marroquí que intervienen en su día a día.
Su mensaje final es un estímulo para la juventud: "cuando las cosas se luchan y se trabajan, al final se consiguen