El Puerto de Algeciras, clave para las rutas marítimas tras los desvíos por la crisis en Oriente Medio

Imagen del Puerto de Algeciras. | Jesús Montilla

Las grandes navieras repliegan flota ante la inestabilidad en el Golfo Pérsico y refuerzan el eje del Estrecho de Gibraltar

 

El conflicto en Oriente Medio está generando una “inmediata inestabilidad e incertidumbre” en los tráficos marítimos a escala global y puede convertir al puerto de Algeciras en enclave estratégico para reorganizar las rutas internacionales, según ha confirmado el presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras, Gerardo Landaluce.

El cierre, a efectos prácticos, del Estrecho de Ormuz y la posible afectación del paso por Bab el-Mandeb suponen un retroceso en la normalización del tráfico por el Mar Rojo y el Canal de Suez. Esta situación está obligando a las grandes navieras de portacontenedores a replegar flota y redirigir sus buques nuevamente por el Cabo de Buena Esperanza, con el consiguiente aumento de tiempos y costes.

En este escenario de tensión logística, el Estrecho de Gibraltar refuerza su papel como uno de los principales nodos marítimos del mundo. Landaluce ha subrayado que en momentos de conflicto puertos como Algeciras son “doblemente estratégicos” para absorber la reorganización del tráfico intercontinental, especialmente en los flujos entre Oriente Medio, el Mediterráneo y el norte de Europa.

La nueva crisis en los corredores energéticos y comerciales vuelve así a colocar a Algeciras en el centro del tablero logístico internacional.