Libre circulación de mercancías y nuevas reglas fiscales: lo que viene tras el Tratado de Gibraltar
El futuro Tratado que regulará la relación de Gibraltar con la Unión Europea comienza a perfilar cambios concretos en el día a día de ciudadanos y empresas a ambos lados de la Verja. El Grupo Transfronterizo mantuvo este miércoles una reunión técnica con el ministro principal del Peñón, Fabián Picardo, en la que se detallaron aspectos clave sobre impuestos y circulación de mercancías.
Según explicó su representante, una de las principales novedades es que las compras de hasta 300 euros que crucen por vía terrestre entre Gibraltar y La Línea no estarán sujetas a aranceles. En estos casos, el consumidor solo pagará el impuesto indirecto del lugar donde realice la compra, lo que supone, en la práctica, la desaparición de la frontera comercial para el consumo cotidiano.
Para mercancías de mayor valor, el sistema prevé la devolución del IVA en origen y el pago en destino de un impuesto de transmisiones en torno al 15%. Un esquema que, según el Grupo Transfronterizo, permitirá una circulación fluida de productos y dará seguridad jurídica a las empresas que operan entre ambos territorios.
El acuerdo contempla además un periodo inicial de tres años en el que se consolidará este modelo, con la previsión de avanzar posteriormente hacia una liberalización total de la circulación de mercancías. No obstante, determinados productos, como los vehículos en tránsito, tendrán un tratamiento específico y se despacharán por otros puntos aduaneros.
Desde el colectivo destacan que el Tratado es “amplio y extenso” y que su aplicación variará según el tipo de mercancía, su origen y su destino, por lo que consideran fundamental trasladar esta información al tejido empresarial mediante jornadas informativas.
Frente al nivel de detalle ofrecido por el Gobierno gibraltareño, el Grupo Transfronterizo denuncia la falta de información desde el lado español. Aseguran que, más allá de conocer las líneas generales del acuerdo, no han tenido acceso a la letra pequeña y reclaman ser convocados como interlocutores de la sociedad civil transfronteriza.
Pese a ello, el mensaje que trasladan es de tranquilidad y esperanza, al entender que el nuevo marco de relaciones, que podría aplicarse a partir de finales de abril o durante la primavera, puede suponer un impulso económico importante para ambos lados.