Chirigota Ssshhhhh!: Por arribita
La chirigota del Bizcocho despunta en su estreno con una completa actuación
Huele a incienso en el Gran Teatro Falla. Nos encontramos, de hecho, una procesión sobre las tablas. Y en un balcón (está de moda este año lo de cantar en altura) aparece la chirigota del Bizcocho, con tipo de saeteros y grandes golpes desde su presentación. La puesta en escena es una genialidad y les da muchísimo juego. Las letras se mantienen, nunca mejor dicho, a la altura, y la música, al tipo, favorece los golpes. En la primera ofrecen su quejío y su arte, y si no gusta... pues ya le gustará a Fernando Pérez. En el segundo apuestan por poner una baliza V16 también a los tontos. Los cuplés van para la Macarena y el elfo de las travesuras, mejor el segundo; despunta también el estribillo, una genialidad. El popurrí es una batería de pamplinas a cuál mejor. Divertidísimo. Chirigota redonda en todos los aspectos.
Lo mejor: El humor que impregna un repertorio completísimo, genial de principio a fin
Lo peor: Que hayamos tenido que esperar hasta la penúltima preliminar para descubrir su idea
