El Museo recorre la enseñanza del dibujo con la exposición ‘Cartillas de principios’

Susana Rivas, delegada de Cultura y Jesús Romero, director del museo.
La muestra reúne grabados de los siglos XVI al XIX que muestran cómo se aprendía a dibujar en talleres y escuelas de arte

El Museo de Chiclana acoge hasta el próximo 17 de mayo la exposición ‘Cartillas de principios’. Una herramienta pedagógica para pintores, una muestra que pone el foco en cómo se enseñaba a dibujar antes de que la creatividad desplazara a la técnica en las aulas.

A través de más de medio centenar de grabados originales, la exposición recorre el uso de las llamadas cartillas de dibujo, materiales que durante siglos sirvieron de guía en talleres de artistas y escuelas de arte.

Estas láminas organizadas en series progresivas, enseñaban desde los fundamentos más básicos —líneas, proporciones o sombreado— hasta aspectos más complejos como la representación del cuerpo humano o la expresión de emociones. Un sistema de aprendizaje basado en la repetición y la técnica que fue durante mucho tiempo parte esencial de la formación artística.
 

Exposición de grabados, Museo de Chiclana.

El director del Museo, Jesús Romero, destacó que las piezas expuestas son “originales” y constituyen una herramienta que no solo sirvió al dibujo, sino que fue base para otras disciplinas artísticas.

Por su parte, la delegada de Cultura, Susana Rivas, señaló que la muestra permite acercarse a un modelo de enseñanza hoy prácticamente desaparecido. “Es una forma de ofrecer al público un aprendizaje que ya no existe”, explicó, en referencia a estas plantillas y planchas utilizadas para adquirir técnica.

La exposición también permite entender cómo corrientes como el Neoclasicismo o la Ilustración influyeron en la enseñanza del arte, especialmente en los siglos XVIII y XIX, cuando este tipo de materiales alcanzó una mayor difusión.

Además de los grabados, la muestra incluye planchas originales y otras piezas que completan el recorrido, en una propuesta que forma parte de la programación anual del Museo dedicada al grabado.

Más allá del valor artístico, la exposición plantea una reflexión sobre la evolución de la enseñanza del dibujo: de un aprendizaje reglado y técnico a modelos más centrados en la expresión individual.