“Siempre acabo cruzando los límites de la realidad ficcionada”
A lo largo de la historia, hemos visto que la grandeza literaria no siempre va de la mano de la bondad humana. Sin embargo, en el caso de Anate Rivera, la profundidad de un alma empática, sensible y plenamente humana se entrelaza con la maestría narrativa y el arte en mayúsculas.
Su escritura no solo entretiene, sino que ilumina, despierta emociones, abre ventanas hacia mundos inesperados y desvela rincones íntimos del corazón. Desde el ensayo autobiográfico hasta las novelas más audaces, cada palabra suya parece meditada y sentida al mismo tiempo, capaz de mezclar misterio, erotismo, psicodrama y comedia sin perder ni un ápice de hondura.
Con La séptima mentira, Anate no solo nos invita a adentrarnos en historias donde la libertad de amar y la curiosidad humana se cruzan con giros inesperados y escenas cinematográficas, sino que nos recuerda que la literatura es, antes que nada, un acto de humanidad.
Es la capacidad de una autora de conjugar sensibilidad y talento con una imaginación desbordante, la que convierte cada lectura en un viaje intenso, sorprendente y, sobre todo, profundamente humano.Esta entrevista nos abre la puerta a su mundo creativo, donde los personajes parecen tener vida propia y las mentiras, paradójicamente, nos acercan a verdades universales.
Si" La séptima mentira" fuera una escena de cine, ¿cómo empezaría: con silencio, con un grito o con una mirada? Teniendo en cuenta que la trama debuta con un aislamiento, en busca de la inspiración perdida, sin duda el silencio.
Usted habla de mentiras… pero, ¿qué mentira le ha contado la literatura que más le ha gustado creer?
Frente al papel soy muy naif, me lo creo todo, desde el terror de Allan Poe hasta una lluvia de nenúfares de Ángela Becerra. Me creo incluso los dibujos animados (jajaja).
¿Escribe más desde la razón, desde la emoción… o desde ese territorio misterioso que aparece cuando uno se sienta frente al papel? Desde la razón escribo mis artículos, desde el territorio misterioso mi narrativa, pero ambos dominios están impregnados de emociones.
Ha sido profesora, escritora y ahora estudiante de Psicología. ¿Cuál de sus “tres vidas” escribe mejor?
Son facetas de mi vida que he procurado escribir con buena letra, pero la escritura es una experiencia inigualable, de olvido del ego y regocijo, que te permite vivir otras vidas ajenas dejándote poseer por los personajes.
¿Qué tiene más intriga: una novela suya o una conversación entre amigas tomando té? Las novelas son más intrigantes, mis planteamientos son a veces retorcidos y complejos; la experiencia vital es mucho más directa y sencilla.
Si tuviera que definir La séptima mentira con tres palabras, ¿cuáles serían? Sorprendente, reivindicativa y respetuosa.
Sus obras tienen una fuerte carga emocional… ¿escribe para entender el mundo o para entenderse a sí misma?
A entenderme a mí misma me ayuda la meditación y el budismo. El mundo cada vez lo entiendo menos. En mis relatos insiste la pulsión de muerte, sobre todo, tal vez necesite destruir para crear algo nuevo.
¿Cuál fue la mentira más difícil de escribir en esta novela?
El giro final me costó una disociación personal; en tanto que escritora, me pareció un buen golpe de efecto, mientras que como lectora experimenté mucho malestar, no me esperaba lo que sucedió, me resistía a aceptarlo. Pero venció la escritora.
¿Le gustaría que algún lector le dijera: “Esta historia parece mi vida”? Más que reflejar la historia real de alguien, me gustaría que inspirara algo en los lectores.
Si uno de sus personajes pudiera salir del libro, ¿quién sería y qué le diría? Ya se salió un personaje de un libro en mi novela anterior, me enseñó la involución de la humanidad a la que nos llevaría el enmudecimiento de los docentes. En esta se saldrían los tres protagonistas para reclamarme que escribiera la segunda parte, que es justo lo que estoy haciendo.
¿Qué le seduce más al escribir: el misterio, el amor o el giro inesperado? Misterio y amor difícilmente quedan excluidos, pero el giro de guión me apasiona porque me confirma la autonomía de la obra respecto del autor, tesis que sostengo.
Usted naturaliza el amor en todas sus formas. ¿La literatura sigue teniendo la responsabilidad de abrir mentalidades? Es un soporte muy válido para contribuir a la apertura mental. Las obras literarias son ventanas que nos asoman a otros mundos posibles para respirar nuevos aires.
¿Qué tiene la intriga que tanto engancha a los lectores… y también a los escritores? La intriga seduce porque el ser humano es curioso por naturaleza, lo impulsa a la acción. Descubrir va en nuestro ADN, una cuestión de supervivencia.
¿Se escribe mejor desde la calma o desde el caos?La complejidad es más fructífera, ofrece más material narrativo, pero la calma nos facilita el estado de flujo para el acto creativo.
¿Hay algo de Anate Rivera en cada personaje? Imagino que a nivel inconsciente. Si somos el canal de transmisión de contenidos imaginarios, algo nuestro arrastrará a su paso la energía creadora.
¿Qué pesa más en su literatura: la imaginación o la experiencia?En mi caso la imaginación, no me gusta escribir sobre hechos reales (salvo El hijo que me naciera, autobiográfico), incluso me invento los espacios, huyendo de lugares existentes, en términos generales.
¿Cuál fue el momento en el que pensó: “Esta novela ya tiene vida propia”?Desde que me surge la idea espontánea; ella me va llevando y haciéndome descubrir a los personajes y las escenas. No vivo la sensación de estarme inventando nada, y cuando llega a su fin es como si ya tuviera existencia antes de que yo la escribiera.
¿Se considera una escritora rebelde, como su propia literatura? Sí, me nace saltarme las normas, obedecer a la originalidad y versatilidad literarias; siempre acabo cruzando los límites de la realidad ficcionada, pero en mi vida soy disciplinada, racional y de mente rígida. ¡Curiosa dicotomía!
¿Qué lector le gustaría conquistar con La séptima mentira: el romántico, el curioso o el que busca emociones fuertes?
Como responde al género híbrido, los satisface a todos. Hay amor, mucho misterio y psicodrama, que representa mi zona de confort.
Y para terminar… ¿cuál sería su séptima mentira como escritora? Mi séptima mentira fue La séptima mentira, séptima obra. Ya empecé con la octava que, como ya anuncié, es la segunda parte, y promete una “¡puta locura!”.