''Estas medidas son esenciales para garantizar la continuidad de la pesca artesanal en Chipiona''
Luis Mario Aparcero alertó de que las normas rígidas para el sector pesquero ''desincentivan a los jóvenes a incorporarse al sector'' y amenazan el relevo generacional
Chipiona vivió ayer una jornada histórica para su sector pesquero, marcada por la huelga convocada por la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE). Durante todo el día, la flota local permaneció amarrada en protesta por las nuevas obligaciones tecnológicas y burocráticas impuestas desde la Unión Europea, que afectaban especialmente a las embarcaciones de pequeña eslora.
El paro buscaba denunciar la situación límite que atraviesa la pesca artesanal andaluza, marcada por normativas difíciles de cumplir, el cambio climático y la creciente carga administrativa. ''Es imposible llevar un portátil o un equipo de pesado en un barco de siete o doce metros y cumplir con la obligación de registrar el pescado cuatro horas antes de llegar a la lonja'', explicó la delegada de Agricultura y Pesca, Laura Román, durante su visita a la lonja, donde se acercó junto al alcalde, Luis Mario Aparcero, para mostrar su apoyo al sector y leer un manifiesto en defensa de la pesca artesanal.
A raíz de la huelga y del diálogo abierto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la flota de Chipiona ha retomado la actividad esta madrugada tras alcanzarse un acuerdo que flexibiliza la aplicación de la nueva normativa europea de control de capturas. El principal cambio afecta a los preavisos de llegada a puerto, que ''dejan de ser fijos y se adaptarán al momento real en el que el barco termina su faena y se dirige a tierra, teniendo en cuenta la distancia a puerto'', aseguraron desde las cofradías.
Además, las anotaciones en el registro de capturas durante la marea pasarán a considerarse ''una estimación, con un margen de tolerancia, evitando sanciones por posibles errores en el cálculo''. Para las inspecciones se tomará como referencia el resultado final de la marea, ''cuando se declara el desembarque en puerto'', añadieron.
El alcalde Aparcero subrayó que estas medidas son ''esenciales para garantizar la continuidad de la pesca artesanal en Chipiona'' y que el acuerdo logra adaptar la normativa europea a la realidad de embarcaciones pequeñas, sin comprometer la trazabilidad de las capturas. Asimismo, alertó sobre la amenaza que las normas rígidas suponían para el relevo generacional, ya que ''desincentivan a los jóvenes a incorporarse al sector''.
Desde las cofradías locales, valoran positivamente los cambios y confían en ''una aplicación progresiva que evite nuevos conflictos y permita trabajar con mayor seguridad y eficacia''. Por su parte, la delegada Román animó a los marineros a seguir reivindicando sus derechos a nivel local, provincial y autonómico, mientras el Ayuntamiento recogerá firmas que serán trasladadas al pleno municipal y a instancias superiores para consolidar el diálogo con el sector.
Con la vuelta a la actividad, la flota de Chipiona espera recuperar la normalidad en la pesca artesanal, respetando los controles europeos pero con una mayor flexibilidad que permita compatibilizar la operativa diaria con la realidad de los barcos pequeños y la economía local.