“Animo a las niñas conileñas a que prueben el fútbol y a que sean felices a través de este deporte”
El conileño Marcos Palenzuela habla para Viva Conil después de que el grupo alevín femenino de la AD Burreño, del que es entrenador, se haya proclamado campeón de Segunda Andaluza Cádiz, máxima división de su categoría. El club se clasifica así para el Campeonato de Andalucía, un torneo que tendrá, con esta, su segunda participación conileña y que se organiza por primera vez en modalidad femenina. Palenzuela se emociona al hablar de lo que ha sido la temporada futbolística y anima a todas las niñas conileñas a que prueben el fútbol en la AD Burreño, un club que se ha convertido en una entidad pionera para el fútbol femenino local.
El pasado 7 de marzo, la AD Burreño firmó un nuevo hito para el deporte local: el título de liga de su grupo alevín femenino en Segunda Andaluza Cádiz. Se trata de la máxima división de su categoría, ya que no hay una liga superior o una andaluza como tal. Esto da acceso al club a jugar el Campeonato de Andalucía, que este año se va a organizar por primera vez en modalidad femenina y en la que será la segunda participación de un equipo conileño. Se espera la fecha exacta de celebración, ya que aún se desconocen el resto de rivales, aunque todo apunta a que será a finales de mayo. También, desde la Federación, para que no pierdan la dinámica de juego, se va a celebrar una Copa Oro en la que van a participar los mismos equipos de la competición.
¿Cómo evoluciona el fútbol femenino en la AD Burreño?
Desde el club se ha seguido trabajando y apostando por el fútbol femenino hasta tal punto de que hemos contado con la creación de un senior femenino. Se ha conseguido hacer durante esta temporada. No ha sido fácil encontrar niñas y poder llevar al equipo hasta el final de temporada porque ya algunas trabajan, otras estudian, etc. El senior femenino se ha clasificado para un play-off de ascenso en el que, si resultan campeonas, podrían pelear por jugar en Tercera División.
El talento local se queda en Conil.
Antes, teníamos un acuerdo con Vejer por el cual ellos nos facilitaban jugadoras de categorías infantil y cadete y nosotros les enviábamos a las jugadoras senior que quisieran seguir. Vimos que teníamos a muchas niñas fuera de Conil, jugando en otro club, y desde la AD Burreño se apostó por reunirlas, hacer un equipo y se logró. Se trata del único equipo senior del fútbol femenino en Conil. Deseamos que siga creciendo y que la temporada que viene vengan más chicas. El año que viene, hay un grupo de cadetes que subirán a senior y tienen la oportunidad de hacerlo aquí en Conil. Es muy importante que no tengan que desplazarse fuera para jugar a su deporte favorito. En Burreño, nos faltaría un prebenjamín y un benjamín femenino exclusivo pero sí es verdad que cubrimos todas las categorías que la Federación tiene como ligas competitivas femeninas.
¿Existe un auge del fútbol femenino en el pueblo?
Sinceramente, no creo. De ser así, los demás clubes también apostarían por él. El club que apuesta por el fútbol femenino en Conil es la AD Burreño. Somos pioneros en esto. En mi categoría de alevín, que es la primera que tenemos como grupo solo de chicas, empezamos con 13 y estamos acabando la temporada con unas 18. En total han venido a probar unas 23 o 24 niñas aproximadamente, solo en esa categoría. Es verdad que cuánto más mayores, más cuesta venir a probar por primera vez, pero esa es una tarea pendiente que tenemos y desde Burreño animamos a que las chicas prueben y vean que en este deporte se trata de pasarlo bien, aprender y que nadie nace sabiendo, realmente. Al final el compañerismo, el esfuerzo, el sacrificio, experimentar momentos no tan buenos… son la clave de todo. Valorar el trabajo y el esfuerzo porque las cosas no siempre salen como uno querría.
¿Cómo ha sido la temporada?
Es muy bonito hablar de esto. Justamente anoche lo hablaba con uno de los compañeros del cuerpo técnico, Fran. Iniciamos el 14 de agosto con 13 niñas. Nosotros no llevábamos ningún tipo de expectativa y lo que queríamos era ver el estado de aprendizaje que llevaban las chicas con los monitores anteriores para ver hasta dónde podíamos llegar con ellas. Y me acuerdo de una anécdota, que fue en el primer partido de liga, que fuimos a Algeciras, y donde por los nervios perdimos con un 2-1. Hicimos un partidazo pero la pelota no quiso entrar. Las niñas se dejaron la piel, yo salí impresionado. No salí con sensación de derrota, sino todo lo contrario. En aquella jornada 1 no conocíamos a los rivales ni lo que nos íbamos a encontrar. Y recuerdo que mi compañero, en el autobús, ya de vuelta, me dijo: “nos va a pasar como a la Selección Española, vamos a perder el primer partido y no vamos a perder ninguno más”. Lo recuerdo ahora con emoción porque efectivamente fue así. Solo un partido perdido. Fue verídico, fue cierto. Llegó la última jornada, ganamos y nos hicimos campeonas.
Los enfrentamientos ante el Guadalcacín, rival directo por el título, y la proclamación de campeonas
Los partidos de esta categoría han sido muy ajustados. Guadalcacín tiene niñas que son seleccionadas directamente, entre el A y el B tienen unas 40. Recuerdo en aquella jornada 8, que jugamos un 22 de diciembre, que hacía una niebla muy grande en Guadalcacin, un día frío, en el que llegábamos con bajas importantes, además. Empezamos perdiendo, y las niñas, más allá de esconderse, de tener miedo, consiguieron remontar con el tesón y el ADN que siempre intento inculcarle a mis equipos y es que el partido no está perdido hasta el pitido final. Lo sacamos adelante, con remontada, y fue cuando todo el grupo empezó a creer. Nos tocaba mantenernos en la misma línea, sin perder, esperando el fallo del rival, y esperando el enfrentamiento directo entre nosotros dos, donde un empate nos beneficiaba. Y así fue. En la penúltima jornada de la competición, jugamos un duelo directo en casa. Empezamos perdiendo, además, y faltando 1 o 2 minutos empatamos teniendo, incluso, en el descuento, opciones de meter un segundo gol. Si ese gol que dio en el palo hubiera entrado, tienen que suspender el partido porque se cae la grada. Burreño estaba lleno. Fue impresionante. Había muchísimos familiares, amigos. Guadalcacín solo ha concedido 9 goles en toda la temporada y nosotros le metimos 3. En la última jornada, fue maravilloso poder sentenciar ese título de liga en San Roque, aunque también, con los nervios, nos costó más de lo esperado.
El respeto y el aprendizaje como valores en el fútbol.
En San Roque, en la última jornada, tuvieron un gesto muy bonito hacia nosotros, porque tanto padres, como niñas y como monitores se pusieron a aplaudir al final, como celebrando el título con nosotros. Son categorías tempranas como yo digo, fútbol base y aquí el título es anecdótico y lo que prima es el progreso de las jugadoras, intentar que lleguen a edades más tardías sabiendo qué pueden hacer, qué no pueden hacer y aquí los valores de esta competición deben ser el respeto y el aprendizaje.
Este título de liga: un gran logro para Palenzuela.
Es mi primer título. Sin duda alguna, es uno de los logros más grandes que he obtenido como entrenador, aunque sería injusto no acordarme de muchos de los equipos que he dirigido porque para mí también es un logro muy importante que a día de hoy me encuentre a chicos ya con 20 años a los que he entrenado y que me paren por mitad de la calle y me pregunten cómo estoy y se acuerden de las temporadas que hemos vivido juntos. Para mí eso también es un logro. El año pasado quedamos terceras, jugamos un play-off de ascenso a primera andaluza con las cadetes. Los tres años que he pasado con ellas han sido impresionantes. No los cambio por nada. A día de hoy las voy a seguir viendo en casi todos los partidos, ya que la mayoría siguen siendo cadetes. Se les coge mucho cariño. Además, las niñas tienen una particularidad que quizás el fútbol masculino no me ha llegado a dar del todo y es que ellas dejan en tus manos todo lo que quieras mostrarles y el cariño es totalmente distinto. Las niñas no solo te tienen como referencia, también como un amigo. Trato que en todos los vestuarios que he dirigido, ellas sientan confianza hacia mí, como su entrenador, que nos debemos un respeto, pero que dentro del trabajo podemos reírnos, podemos discutir o enseñarnos los unos a los otros. La confianza que he tenido en un vestuario de féminas es totalmente distinta a la que he tenido en uno masculino.
La transición de Fútbol 7 a Fútbol 11
La mayor parte de estas niñas pasan a infantiles. Empiezan con el Fútbol 11, que es una etapa muy bonita y que tiene una adaptación un poco larga. Es verdad que todas las chicas que están ahora en competición alevín las estoy llevando con mi equipo infantil a entrenar y a jugar entonces eso va a ser ya un pequeño avance de cara a agosto, cuando empiece la pretemporada de nuevo. Hay que empezar a enfocarse en Fútbol 11, conocer las dimensiones del juego mejor, saber qué posiciones nuevas existen. Supone pasar de Fútbol 7 a Fútbol 11. Ahora hay cuatro jugadoras más. De esta manera, pueden ir viendo lo que se van a encontrar en la siguiente etapa que van a tener.
Próximas metas de la AD Burreño
Tenemos el objetivo de intentar captar al mayor número de niñas posible para el año que viene. Es verdad que este año tenemos alrededor de unas 80 jugadoras, pero creo que podrían ser más. Hay gente que puede probar, que aún no lo ha hecho y que sabemos que es muy buena y apta para el deporte. Vamos a tener la iniciativa de celebrar unas jornadas de puertas abiertas durante estos meses que quedan, hasta junio, para que un día a la semana, niñas de diferentes edades puedan ir probando con los diferentes equipos correspondientes a su categoría. También hemos pensado ir a las puertas de los colegios y repartir flyers a las madres y a las niñas para que se vuelva más atractivo y sientan curiosidad. Empezaremos a publicar en las redes sociales del club los días de puertas abiertas ya que para cada categoría habrá un día específico
Un mensaje a las niñas conileñas...
Bajo mi experiencia, muchas de las niñas que han probado y que han sabido darse tiempo, porque en un día no puedes saber si te gusta, han decidido quedarse. Además, siempre encuentran a una niña de su clase, de alguna otra actividad en la que han coincidido o tienen amigas en común. Animo a las niñas de Conil a que intenten probar, que le den una oportunidad al fútbol y que sean felices, porque a través del deporte se puede ser feliz. Me gustaría que las niñas lo intenten, que se vieran, que probaran... porque sé de sobra y pongo mi mano en el fuego, que a muchas de ellas les ayudaría, en muchos ámbitos de su vida, jugar a este deporte colectivo. He visto niñas con falta de autoestima y a raíz de hoy se sienten superempoderadas, no les da temor fallar. Al fin y al cabo, también estamos haciendo un poco de pedagogía y estamos mostrándoles que la vida y el deporte se asemejan mucho. He encontrado casos muy particulares. Te hablo de hace dos años. Había una chica que vino de hacer toda su vida baloncesto. La chica tenía muy buenas aptitudes para ese deporte pero decidió probar el fútbol. Pude ver cómo esa niña, que no dominaba la técnica, ni el pase, ni los diferentes ámbitos del juego acabó creciendo de una manera abismal hasta el punto de convertirse en una muy buena futbolista. Hay gente que viene de piscina, de baile y eso no significa nada. Hay muchos casos así en Burreño.
Un mensaje al agradecimiento...
No quisiera terminar la entrevista sin antes agradecer a todas las personas que fomentan el fútbol femenino en nuestra localidad, con Hilario a la cabeza, y a otros muchos: Pedro Bermúdez, José Antonio Camacho, Juan María ‘El Perla’, Juan Antonio, Carmen Serna, Fran Mariano, Patri Lima, África Dueñas, Jokin, Carlos Malia... quería agradecerles toda la labor que realizan con las chicas. He tenido la suerte de encontrarme con este grupo. Podría haber resultado ser cualquiera de ellos quien hubiese sido campeón con ellas. Son ellos los que iniciaron este trabajo con las chicas y a día de hoy nos encontramos en esta situación para poder hablar y poder contar la experiencia que hemos vivido.