Las primeras decisiones de Sergio al frente del Cádiz
En Anduva, el equipo amarillo mostró numerosas variaciones
En apenas cuatro días no se puede cambiar a un equipo. Es materialmente imposible y Sergio González, experimentado, era plenamente consciente de ello. En las primeras sesiones de entrenamiento, el cuerpo técnico dio algunas pinceladas básicas del nuevo método de trabajo y de qué se debe ver reflejado en el césped cada semana.
El inicio de partido en Anduva le sentó sensacional, bajo esta premisa, al Cádiz del técnico catalán. Agresividad, verticalidad y acierto protagonizaron los primeros minutos en Miranda de Ebro hasta llevar el marcador al 0-2 con los goles de Brian y Yussi Diarra.
Antes de eso, la alineación ya advirtió un cambio de rumbo en el equipo amarillo. David Gil y Diarra formaron parte del once titular que, junto al cambio de esquema propuesto por el nuevo entrenador, dio bien pronto sus frutos.
Un exultante Brian desde que se conoció la noticia de la llegada de Sergio González, junto a la rabia contenida de Yussi Diarra al marcar en la primera oportunidad otorgada por el nuevo entrenador catapultó al equipo amarillo, que pudo aumentar la renta alrededor de la primera media hora, cuando el Cádiz disfrutó de sus mejores momentos en Anduva.
En cualquier caso, y a pesar de que el Mirandés fue creciendo con el paso de los minutos, la necesidad de puntuar y de comenzar con buen pie su andadura motivó un cambio de planes de Sergio, a quien no le tembló el pulso a la hora de enviar mensajes a los suyos.
De esta forma, el técnico barcelonés retiró, durante el partido, a García Pascual, Brian, Iza, Suso y Diarra para dar entrada a Dawda, Joaquín Gonzáelz, Caicedo, Kovacevic y De la Rosa, respectivamente, reforzando el centro del campo y la defensa para evitar que el cuadro jabato se acercara en el marcador.
Aún queda un mundo, pero las primeras decisiones de Sergio al frente del equipo han demostrado ser eficaces para, al menos, lograr vencer después de ocho partidos seguidos sin hacerlo.
