¿Qué le pasa al Cádiz?
Los de Garitano suman seis partidos sin ganar y la clasificación comienza a preocupar
El Cádiz firmó un notable inicio de temporada, sorprendiendo a propios y extraños mostrándose como un equipo sólido que, además, aprovechaba las ocasiones que generaba en ataque para llevarse los puntos en juego.
Así, y a pesar de no convencer a cierto sector, los amarillos se llevaron victorias ante Mirandés, Albacete, Éibar, Huesca o Málaga, por citar algunos ejemplos en los que la moneda salió cara para los cadistas.
Sin embargo, desde un tiempo a esta parte esa fortuna ha dejado de sonreír cuando hacía falta. A ello hay que sumar que la producción ofensiva disminuyó considerablemente, al tiempo que el desacierto en ataque, y de cara a portería, comenzó a aparecer.
Con ese caldo de cultivo, por ejemplo, el Cádiz firmó tres empates a cero consecutivos ante Granada, Andorra y Valladolid. Pero en los dos últimos compromisos, la seña de identidad de este equipo, la solidez defensiva, ha desaparecido por completo.
El equipo de Gaizka Garitano ahora tampoco es fiable atrás. Ha encajado cinco goles en los partidos ante Almería y Cultural y el playoff se aleja al mismo tiempo que las puntuaciones de los equipos en descenso crecen para situarse cada vez a una menor distancia. De hecho, los amarillos ya tienen a la misma diferencia el ascenso directo y la zona roja, por lo que las alarmas deben encenderse en una plantilla que, en palabras del presidente, debe "pelear por el playoff".
Y es que a esta situación se ha llegado debido tanto a decisiones técnicas como al bajo nivel mostrado por futbolistas que, en el inicio de curso, deslumbraron. Tanto es así que únicamente Víctor Aznar, Iker Recio y Bojan Kovacevic han evidenciado un rendimiento alto, y regular, en toda la temporada.
En los laterales, tanto Iza, como Caicedo y Mario Climent han alternado actuaciones sensacionales con partidos mediocres, mientras que Jorge Moreno no dispone de nivel para la zaga amarilla.
En el centro del campo, si bien tanto Moussa como Ortuño han cuajado partidos pobres en determinadas ocasiones, ha habido demasiados vaivenes en las últimas jornadas. Álex Fernández ha pasado de ser titular, o el jugador número doce, a apenas contar con minutos en los últimos partidos, mientras que Yussi Diarra ha desaparecido del mapa hasta las dos últimas jornadas -y ante la Cultural fue sustituido en el 37'- y Joaquín González fue una de las sorpresas entrando en el descanso ante el Valladolid, el único partido liguero que el tinerfeño ha disputado hasta el momento.
En el último cuarto de campo, el único indiscutible es Suso que ha jugado todos los partidos como titular. Si bien su rendimiento numérico -un gol y una asistencia en 14 partidos- no es algo a celebrar, sí es cierto que genera peligro y es el futbolista con mayor visión de toda la plantilla. El otro jugador llamado a marcar diferencias, Javier Ontiveros, lleva toda la temporada sin apenas aparecer y, aunque ha marcado también un gol y ha dado una asistencia, su baja forma física preocupa.
El caso más paradigmático, y que más refleja el momento actual del Cádiz, es Iuri Tabatadze goleador nato en sus inicios, marcando ante el Albacete y la Real Sociedad B. De hecho, con su gol ante el Huesca se desmarcó como el máximo anotador de la plantilla con cuatro dianas anotadas, pero su rendimiento, como el del equipo, va en declive.
Por último, en la delantera únicamente García Pascual ofrece garantías para jugar en el Cádiz, aunque su gol en la primera jornada ante el Mirandés ya comienza a quedar lejos y su trabajo, faceta tan destacada del malagueño durante toda la campaña, es insuficiente para generar acciones de peligro. Y es que al ariete andaluz se le debe exigir más, pero siendo consciente de que apenas recibe balones.
Se trata, por tanto, de una fotografía oficial de una plantilla cuyo rendimiento comienza a decaer en un momento de la temporada en el que los de arriba se asientan, sumando semana tras semana y alejando a los amarillos de las posiciones de privilegio.