La CIAF reclama a la jueza las grabaciones de las llamadas al 112 vinculadas al siniestro

La CIAF ya ha recibido algunas de las informaciones solicitadas, "algunas de ellas confidenciales", de ahí que no hayan trascendido detalles
Fachada del juzgado de Montoro. | Europa Press.
Fachada del juzgado de Montoro. | Europa Press.

Investigadores de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) han solicitado a la jueza Cristina Pastor, del Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), diversos datos relacionados con el siniestro ferroviario ocurrido en Adamuz. Entre estos datos se incluyen las grabaciones de las llamadas realizadas al Servicio de Coordinación de Emergencias 112 Andalucía el 18 de enero, fecha en la que fallecieron 46 personas y resultaron heridas más de 120 en el trágico accidente.

La CIAF centra su labor en el análisis detallado de los hechos que provocaron la catástrofe con el propósito de formular recomendaciones que mejoren la seguridad y eviten futuros accidentes. Asimismo, las directivas europeas dictan el seguimiento exhaustivo de la atención brindada a las víctimas tras el siniestro, aspecto que forma parte integral de la investigación.

El proceso investigativo incluye el estudio de documentos, datos, y entrevistas, junto con análisis de laboratorio y grabaciones. No obstante, muchas de estas diligencias requieren autorización judicial, lo que ralentiza el acceso a la información esencial. La CIAF ha empezado a recibir parte de la documentación solicitada, incluyendo material confidencial, al cual únicamente accede el equipo encargado del estudio.

El Tribunal de Instancia de Montoro ya posee el registro de llamadas del 112 correspondientes a los primeros días tras el siniestro, entregados por la Junta de Andalucía.

Informe técnico sobre la caída de tensión y estado de la vía

Un informe preliminar en poder de la CIAF apunta a una caída de tensión eléctrica en la zona de la vía, fenómeno que habría ocurrido aproximadamente 22 horas antes del descarrilamiento del tren Iryo. Este evento eléctrico sería compatible con la rotura de la vía, hecho que precedió a la colisión entre el Iryo y el tren Alvia.

La hipótesis se sustenta en registros eléctricos de los circuitos de vía, en poder de Hitachi, empresa responsable del sistema de señalización en el área investigada, y está pendiente de confirmación definitiva.

Respecto a la estructura de la vía, la CIAF ha proporcionado a la Guardia Civil detalles sobre irregularidades detectadas durante la inspección de las soldaduras en los raíles, especialmente en el tramo de Adamuz. Las anomalías incluyen posibles modificaciones en las actas de soldadura y firmas cuya autenticidad está siendo cuestionada.

La Benemérita profundiza en estas incongruencias, ya que las pruebas fueron recibidas tras solicitar información a Adif, administrador de infraestructuras ferroviarias. La Guardia Civil solicitó a la CIAF ampliar la información al respecto.

En un informe fechado a mediados de febrero y remitido al Tribunal de Instancia de Montoro, se detalla la hipótesis de que una soldadura defectuosa podría haber ocasionado el descarrilamiento inicial del tren Iryo. En ese contexto, el 26 de enero se solicitó la identificación de los operarios responsables de las soldaduras en los rieles afectados.