La provincia cordobesa alcanza casi la media anual de lluvias en cuatro meses y sufre daños por borrascas

El caudal del Guadalquivir sigue descendiendo a su paso por Córdoba

La provincia acumula 576,5 litros por metro cuadrado desde octubre, con daños millonarios en regadíos y desbordamientos en arroyos urbanos, alertan Feragua y el alcalde.

 

En poco más de cuatro meses desde el inicio del año hidrológico, Córdoba ha registrado casi la totalidad de su media pluviométrica anual, con 576,5 litros por metro cuadrado, muy cerca de los 580-600 habituales. Enero concentró la mayor parte de las precipitaciones, y las zonas montañosas de la Subbética y Sierra Morena han sido las más beneficiadas, con puntos como Guadanuño (748 litros), Carcabuey (718) y Hornachuelos (703) superando ya los 700 litros por metro cuadrado.

La última semana ha estado marcada por las borrascas Kristin, Leonardo y Marta, que han descargado intensamente sobre la Subbética y la vertiente oriental de Sierra Morena. Carcabuey registró más de 200 litros en siete días, mientras la media provincial rondó los 125 litros. El sábado con la borrasca Marta fue el día más lluvioso, con hasta 45 litros en puntos como Guadalmellato o Fuente Palmera.

El impacto en el regadío ha sido significativo. La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua) alerta de daños millonarios en caminos rurales, redes de riego y estaciones de bombeo, aunque destacan que las grandes presas han amortiguado el efecto, evitando inundaciones masivas y protegiendo a más de 300.000 habitantes de la cuenca del Guadalquivir.

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, apuntó que los desbordamientos de arroyos urbanos son la consecuencia de un terreno saturado y la necesidad de ejecutar convenios pendientes con la Confederación Hidrográfica para encauzar los arroyos hasta los colectores urbanos. “Cuando Confederación apruebe el convenio y libere los fondos, podremos ejecutar la conexión final a la red de EMACSA, lo que solventaría gran parte de estos problemas”, indicó.

La provincia encara el resto del invierno y la primavera con un almacenamiento de agua récord, pero con la alerta de que las lluvias continuarán afectando tanto al regadío como a zonas urbanas vulnerables, en un contexto de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.